jueves, 19 de febrero de 2026

SOBRE EL AMAR (Por Pablo Martinez Gil)

 Si amar, es el acto más sublime y más humano, más divino y más humilde, más lleno de verdad y de realidad que podemos experimentar, si es la expresión de la conciencia despierta en su grado más elevado y profundo, deberíamos tener como prioridad aprender a amar, a desvelar los misterios y secretos de esa energía llena de la suprema inteligencia llamada amor. Una lección de amor, un auténtico ejemplo de una acción llena de amor, nos enseña más que cientos de libros cuyo contenido no hemos llegado a vivir. La huella que deja el amor en cualquier ser humano, en cualquier ser viviente, es imborrable. Lo que está dispuesto a hacer el amor, está fuera de todo lo imaginable, porque sabe como curar y como sanar las heridas del alma, como consolar las aflicciones del alma, sabe como comunicarte siempre la verdad, para que en vez de ser un sufrimiento insoportable, sea un dolor que puedes resistir, no te oculta la verdad, sabe transmitirla con compasión, de forma delicada, es como poner una venda para curar una herida, pero con toda la delicadeza, con toda la sensibilidad, con todo el tacto. El amor limpia nuestras heridas, nos hace ver y sentir que es curativo, sanador, que solo trae bendiciones a nuestra vida, sea la situación que sea. El que ama de verdad, no lo mueve otra cosa que el bienestar de los demás, siempre se pone en su piel para conocer exactamente por lo que puede estar pasando la persona. El amor está dispuesto a sacrificar su tiempo, su "comodidades", y hasta años de su misma vida, por causa de la desgracia, del infortunio de los demás. Más sin embargo, el que vive desde el amor, para el amor, por el amor a todo ser viviente, sintiente, está lleno de vida, de la vida de los que ha ayudado a salir adelante, a consolar, personas que nunca olvidarán que las mejores, más elevadas y más eficaces acciones, son los verdaderos actos de amor. De manera que, no debemos ser tibios ante la injusticia y el dolor ajeno, el amor nos involucra, nos compromete, nos hace actuar conforme a los deberes de la conciencia, nos hace decididos, no hay lugar para la duda, porque siempre nos hace ver las prioridades que deben ser atendidas, que van más allá de lo que muchas veces ocurre y que son solo, las buenas intenciones, que intentas hacer el bien pero sin llegar a sentir que lo haces realmente por amor, participas de alguna manera en esa ayuda, pero no te entregas del todo. Ésta es la diferencia básicamente, entre los actos de amor y las acciones que muestran cierto grado de cariño, de afecto, de querer ayudar, pero que no están dispuestos a llegar hasta el final, dispuestos a acompañar hasta conseguir la solución. Recuerda, el amor te permite ver las prioridades en tu vida, te entrega aquello de lo que careces, te hace descubrirte a ti mismo, hace que te veas con compasión, que seas comprensivo contigo mismo, porque es precisamente así como puedes ser realmente útil a los demás, te hace ver lo que los demás necesitan y es lo prioritario, lo más importante para sus necesidades. Quien ha aprendido a amar de esta manera, no necesita ningún maestro, ningún guia, diría que ninguna religión, pues ha encontrado al maestro más elevado, el Amor.

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