viernes, 1 de mayo de 2026
SERES ESTELARES VOLUNTARIOS (Por Sonia Beristain)
¿CUAL ES LA MÁS MERITORIA DE LAS VIRTUDES? (Por Yuri VB)
“Todas las virtudes tienen su mérito, porque todas son signos de progreso en el camino del bien. Hay virtud cada vez que existe una resistencia voluntaria a las incitaciones de las malas tendencias. Con todo, lo sublime de la virtud consiste en el sacrificio del interés personal por el bien del prójimo, sin segundas intenciones.
La virtud más meritoria es la que se basa en la más desinteresada caridad.”
894. Hay personas que hacen el bien por un impulso espontáneo, sin que tengan que vencer ningún sentimiento contrario. ¿Poseen ellas tanto mérito como las que tienen que luchar contra su propia naturaleza y la dominan?
“Las que no tienen que luchar es porque en ellas el progreso ya se llevó a cabo. Lucharon anteriormente y triunfaron. Por eso, los buenos sentimientos no les cuestan ningún esfuerzo y sus acciones les resultan absolutamente naturales.
Para ellas, el bien se ha convertido en un hábito. Se las debe honrar, pues, como a experimentados guerreros que conquistaron sus títulos.
”Como vosotros aún estáis lejos de la perfección, esos ejemplos os asombran por el contraste, y los admiráis tanto más cuanto más raros son. No obstante, sabed bien que lo que en la Tierra constituye una excepción, en los mundos más adelantados que el vuestro es la regla.
El sentimiento del bien es espontáneo en todas partes, porque en esos mundos sólo habitan los Espíritus buenos y una única mala intención sería una excepción monstruosa. Por esa razón los hombres son felices allí. Lo mismo sucederá en la Tierra cuando la humanidad se haya transformado y cuando comprenda y practique la caridad en su verdadera acepción.”
Alan Kardec. El libro de los Espíritus.
Libro Tercero – Capítulo XII.
EL MAL EXISTE PORQUE ALGUIEN LO ALIMENTA (Por Kunturi)
CAMINOS SIN RETORNO (Por Eileen Caddy)
No puedes crear lo nuevo si permaneces inmers@ en lo viejo. Un bebé
recién nacido no puede permanecer apegado a su madre. Para que se
separen se ha de cortar el cordón umbilical. Lo mismo sucede con esta
vida espiritual. Una vez que has echado a andar por el camino
espiritual, decidido a vivir en las sendas del Espíritu, debes hacer un
corte limpio con tu vieja forma de vida. No se puede tener un pie en
ambos mundos. La elección está en tu
mano. Que no haya retroceso en esa elección. Continúa avanzando. Cuando
el camino es áspero, quizá te aferres a los llamados “buenos días del
ayer” y quieras regresar. No hay regreso en esta vida. Un bebé no puede
volver al vientre de su madre cuando la vida se le hace difícil. Un
polluelo no puede volver a su cáscara, ni una mariposa a su crisálida.
La vida no puede ir hacia atrás. Ha de ir adelante, siempre
adelante..... Eileen Caddy
OÍR O LEER SIN REFLEXIONAR, ES UNA TAREA INUTIL (Por Emma Fernandez)
OÍR O LEER SIN REFLEXIONAR ES UNA TAREA INÚTIL
En mi opinión,
esta frase que dijo Confucio hace más de 2.500 años sigue manteniendo su
vigencia, y parece que seguirá conservando su verdad hasta el fin del
mundo.
Llevo ya más de 30 años en esto del Desarrollo Personal,
del Camino Espiritual, del Autoconocimiento, o del nombre que se le
quiera dar a esto de tratar de ser mejor persona y mejor Ser Humano.
Este preámbulo sirve para decir que he tenido ocasión de hablar con
cientos de personas APARENTEMENTE interesadas en esta tarea. He podido
comprobar que en demasiadas ocasiones esta búsqueda de la que hablan no
va más allá de una curiosidad temporal, de un autoengaño, o de pretender
presumir ante los otros de ser “una persona especial”, “interesada en
su trascendencia” y en “el descubrimiento de la Autenticidad”.
Estoy harto de escuchar cómo sale eso por la boca pero sin pasar antes
por el corazón, y cómo se afirma con apariencia de algo tajante pero se
sustenta sobre una auto-estafa.
Estoy harto de las personas que
leen los artículos y al finalizarlos se creen con autoridad para emitir
un juicio o una crítica con aires de doctores en la materia, y les
parece que con opinar ya han hecho suficiente, y lo amontonan en el
olvido junto a otros cientos de artículos.
Estoy harto de los
coleccionistas de frases célebres que se conforman con poder recordar
una retahíla de ellas, llegando a decirlas con solemnidad y empaque y
creyéndose por ello en posesión de la Gran Verdad. Cuando expresan “Pues
como decía Fulanito…”, inmediatamente les corto y les pregunto “¿y tú
qué dices?” y ya no saben cómo seguir. Malviven de experiencias ajenas.
Estoy harto de los que leen algo que podía tocarles en la fibra de su
realidad, pero en vez de aceptarlo y utilizarlo como argumento para
iniciar el proceso para solucionarlo, lo que hacen es aplicárselo a otro
y decir sin palabras “esto es lo que le pasa a mi amiga”, o “se lo voy a
pasar a Fulanito para que lo lea”.
Estoy harto de los que no
invitan a que estén presentes en las lecturas su corazón, sus
sentimientos o sus emociones, su sensibilidad, sus auténticos deseos de
sanación o de aprendizaje, su esencia, su alma...
Estoy harto de
los que al terminar de leer algún escrito interesante e importante, se
conforman con darle a like/me gusta y van a la caza de su siguiente
artículo/captura, y de los que dicen “algún día tendría que hacer esto
que dice el artículo”, y de los que dicen “tiene razón… si yo pudiera,
lo haría”.
Estoy harto de los que usan mentiras como excusas (¿a
quién pretenden engañar -me pregunto- si en realidad sólo se engañan a
sí mismos?), de los que dicen “no puedo” en vez de decir “voy a hacerlo.
Y ya”, o los que dicen “voy a intentarlo” en vez de decir “voy a
hacerlo. Y ya”,
Estoy harto de los teóricos, de los
intelectualoides, de los falsos, de los que permiten que sus “defectos” o
sus asuntos pendientes de revisar o mejorar queden inafectados,
escondidos, a salvo de cualquier intento de solución, mientras derrochan
conocimientos, presumen de un centenar de libros leídos, de haber
asistido a charlas y cursillos, y todo eso desde una intelectualidad que
se quedará en la teoría de las cosas sin penetrar más allá de la
superficialidad que les pone a salvo de las revoluciones interiores
necesarias.
Estoy harto de las personas que oyen o leen sin
reflexionar, sin buscarse a sí mismos en ese artículo o esa frase, de
los que olvidan a la misma velocidad que leen, de los que no se paran a
escuchar las voces interiores que se sienten afectadas con algunas
lecturas y gritan reclamando una solución.
La utilidad se
encuentra en la reflexión (pensar atenta y detenidamente sobre algo) y
en el darse cuenta (advertir o percatarse de algo comprendiéndolo), y si
no se hace de ese modo, se le está dando la razón a Confucio.
Un
artículo no se acaba en el punto final. Ahí es donde comienza su
utilidad. El final, o el momento en que se siente algo, ha de ser el
inicio de una introspección (mirada interior que se dirige a los propios
actos o estados de ánimo), de una abstracción (separar por medio de una
operación intelectual un rasgo o una cualidad, y concentrarse en los
propios pensamientos apartando los sentidos o la mente de la realidad
inmediata), o de una cavilación (pensar con intención o profundidad en
algo).
Y acabo este artículo del mismo modo que todos los que he escrito:
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
¿PORQUE GRITAMOS? (Por Jorge Bucay)
¿Por qué gritamos?
Un día preguntó un sabio a sus amigos lo siguiente:
¿Por qué la gente se grita cuando están enojados? Los hombres pensaron
unos momentos:
Porque perdemos la calma – dijo uno – por eso gritamos.
– Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado?, preguntó el sabio.
¿No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?
Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía al sabio.
Finalmente él explicó:
Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para
cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más
enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro
a través de esa gran distancia.
Luego el sabio preguntó:- ¿Qué
sucede cuando dos personas se enamoran? Ellos no se gritan sino que se
hablan suavemente, ¿por qué? Sus corazones están muy cerca. La distancia
entre ellos es muy pequeña.
El sabio continuó
Cuando se
enamoran más aún, ¿qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aun
más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo
se miran y eso es todo. Así es cuan cerca están dos personas cuando se
aman.
Luego el sabio dijo:
Cuando discutan no dejen que sus
corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará
un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de
regreso.
LAS SIETE MARAVILLAS (Cuentos para el Alma)
TU ANGEL TERRESTRE Cuentos con Alma
PARA REFLEXIONAR (Por Psicóloga Lucia)
LA MUERTE MARAVILLOSO FENÓMENO DE TRANCISIÓN (Por El Viajero Universal)
UN TIEMPO PARA TODO (Por Pedro Suazo)
¿DE QUE MUNDO PROVENGO YO? (Por Javier Lopez)
MENSAJE PARA QUIEN SE QUEDO ¡SOMOS ETERNOS! (Por Merlin Alquimia Avalon)
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SOBRE MIS QUERIDOS MUNDOS (Por José Miranda)