domingo, 7 de julio de 2019

ALGO SOBRE LA MENTE Y EL CORAZÓN

Hola querida gente, el tema del que hoy voy a versar no es algo que yo controle al cien por cien, porque personas con conocimiento y control de la mente y todos los procesos emocionales, no debe de haber muchas, pues a mi entender se trata de algo tremendamente difícil y complicado, y para más complicación cada caso es diferente, pero por lo menos hay que intentarlo puesto que en torno a los pensamientos y los sentimientos giran la mayor parte de las realidades de la vida.
A lo largo y ancho de toda la sociedad, encontramos personas muy viscerales, muy de corazón, y otras muy mentales, se rigen mayormente por el pensamiento. Ambas formas de comportamiento son incompletas, y originan desequilibrios, extremismos y un gran repertorio de inconvenientes y mal funcionar en la conducta humana, viene a ser igual que si nos proponemos realizar todos nuestros trabajos con una sola mano, algunas tareas nos iba a ser muy difícil o imposible el llevarlas a cabo.
Mente y corazón, aunque son muy diferentes, deben formar un equipo bien avenido y en perfecta coordinación, ambos se necesitan y deben trabajar juntos en todas y cada una de las actuaciones, cada cual aporta una parte esencial para la realización de cualquier proyecto, del corazón parten los deseos, necesidades, el ímpetu de realizar, conquistar o adquirir, y la mente se encarga de calcular su conveniencia, viabilidad, crear los esquemas, formas y procesos de ejecución, etc.
En ningún momento son rivales, al igual que nuestras manos o piernas tampoco lo son, trabajan juntas y en coordinación, para el mismo patrón y proyecto, el éxito de una repercute en el éxito de la otra, y viceversa.
A lo largo de la historia hubo muchos ejemplos que demuestran estas realidades, el corazón desea algo, pero la mente le informa de que ese algo no le interesa, los matrimonios o parejas de conveniencia que existieron y siguen existiendo, son claro ejemplo del tema que nos ocupa, el corazón nos empuja hacia la persona que nos gusta y nos hace vibrar, y la mente lo hace hacia la que cree que nos interesa, ya sea por motivos económicos, de poder, de fama, de aparentar, etc. 
Hay jóvenes que se casan o emparejan con personas muy mayores, incluso ancianas, y dicen que están muy enamoradas, porque el amor no tiene edad, pero se da la casualidad que en todos estos casos, la persona mayor o anciana es poseedora de gran fortuna, fama, poder, glamour, etc., en estos casos (salvo la excepción) la mente venció al corazón.
El corazón se corresponde con el “ser” y la mente con el “saber”, ambos aspectos constituyen las dos principales columnas sobre las que se apoya una parte del templo al que llamamos VIDA, y cuando una se debilita o flaquea, el templo pierde estabilidad y se puede incluso derrumbar, las columnas no son rivales, son complemento, colaboradoras, cada una carga con el peso que le corresponde, y entre la dos aseguran la estabilidad y consistencia del templo.
Tan importante es el acto de amar, como el de saber amar, cuando amamos apasionadamente sin conocimiento de los límites y efectos del amor, a veces dañamos, esclavizamos, poseemos, subyugamos, y todo ello en nombre del amor. La mente no puede andar sola por el mundo, ni tampoco el corazón, son como el día y la noche, como el arriba y el abajo, el frío y el calor, el yin y el yang. Complemento lo uno de lo otro. Y aquí lo dejo, saludos

No hay comentarios:

Publicar un comentario