La “autoestima” es la autovaloración que hacemos de nosotros en la vida
adulta. Consiste en una buena apreciación y reconocimiento de nuestros
aspectos más valiosos pero también la aceptación de las propias
limitaciones, sin que ellas nos condicionen ni nos hagan sentir mal. En
este sentido debemos ser capaces de balancear nuestras debilidades con
los aspectos más destacables de nuestra personalidad.
¿De dónde surge la autoestima?
La función parental a la hora de valorar y alentar los aspectos de la
personalidad más valiosos de los hijos es fundamental puesto que la
autoestima se construye desde el primer desarrollo evolutivo en la
infancia. En un primer momento la autoestima se alimenta de la imagen
que los padres o las figuras afectivas devuelven al niño de ellos
mismos.
Ya en la edad adulta, el tipo de autoestima que queremos, dependerá de nosotros y es posible trabajar para aumentarla.
Este proceso puede considerarse parte el desarrollo personal… pues entonces… a trabajar que merece la pena y se puede lograr!
¿Qué sucede si tenemos una baja autoestima?
Cuando tenemos una baja autoestima tendemos a pensar en términos
negativos sobre nosotros mismos y nos cuesta mucho identificar nuestras
capacidades o habilidades más valiosas.
Las consecuencias de una
baja autoestima pueden ser graves, ya que posiblemente lleven a la
persona a ser muy vulnerable y sensible ante las críticas de los demás, y
a experimentar un sentimiento frecuente de rechazo. Puede darse que se
busque en todo momento la aprobación de los demás para que,
precisamente, afiance la autoestima.
También puede conllevar a tener
actitudes de permanente complacencia y de aceptación en todo momento de
los deseos del otro, solamente para hacerse con su aprobación. Estas
personan de baja autoestima, suelen renunciar a sus intereses y
necesidades personales, y hasta a su propia identidad, corriendo un alto
riesgo de manipulación por parte de otros con el agravante de que
pueden atraer a personalidades muy dominantes o controladoras, que se
aprovechen de sus inseguridades.
Por ese motivo, la falta de una
buena autoestima es un motivo para acudir al Psicólogo Clínico y
tratarla con Psicoterapia. En ocasiones frecuentes ella es el origen de
otros tantos padecimientos psíquicos como por ejemplo la depresión o
ansiedad, trastornos obsesivos o alimentarios,etc… Otras veces es el
escenario ideal para que surjan con el tiempo determinados trastornos
psicopatológicos.
Beneficios de tener una autoestima sana
Para una persona con una buena autoestima es más importante sentirse
bien consigo mismo que obtener la aprobación de los demás… Al tener una
sana autoestima puede aceptar las críticas, tolerar el rechazo y la
frustración de no gustar a todo el mundo, sin que ello le dañe
excesivamente… Todo ello le permite poder seguir siendo una persona
“auténtica” y mostrarse “segura” frente a la sociedad, a la hora de
defender sus deseos, necesidades derechos, e intereses personales…
Aquellas personas que poseen una buena autoestima se sienten merecedoras
del afecto de otras personas, y son al mismo tiempo más libres y
felices aún sin contar con la aprobación de los demás.
POR ESO TE DEJAMOS 20 CONSEJOS QUE PUEDEN AYUDARTE A MEJORAR TU PROPIA AUTOESTIMA
1. Comienza por aceptarte a ti mismo tal cual eres.
2. Recuérdate todo lo que vales.
3. Céntrate en cómo mejorar tu vida.
4. Intenta descubrir cuáles son tus miedos para poder hacerles frente
5. Si es necesario atrévete a decir “NO”
6. No te compares con otros.
7. Ponte metas realistas y fáciles de cumplir.
8. Identifica tus puntos fuertes.
9. Pide ayuda. Todos los seres humanos la necesitamos.
10. Sé positivo y optimista.
11. Pon en movimiento tu cuerpo, aunque sea con una simple caminata.
12. Descansa la cantidad de horas suficientes.
13. Diviértete junto a otras personas.
14. Busca relacionarte con otra gente, que tenga un carácter positivo.
15. Busca un espacio para disfrute personal y haz la actividad que más te guste hacer cocinar, escribir, escuchar música….
16. Procura tener una dieta equilibrada.
17. Admira la naturaleza.
18. Acepta y perdónate si te has equivocado.
19. Si tienes algún problema grave, pide ayuda a un profesional.
20. Sé moderado cuando realizas autocrítica.
Mejorar tu autoestima será un proceso lento, puede ser más o menos difícil, pero lo más importante…
¡Es posible!
Autor desconocido
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