sábado, 23 de enero de 2021

LA JUBILACIÓN 2ª Parte (Por José Miranda)

 

Viene de la 1ª parte.   Y en los casos en que el hombre trabajó siempre fuera de casa y la mujer en las tareas del hogar y la familia, suelen surgir conflictos de convivencia, yo he presenciado muchos casos de verdadera pena, otros normales y otros de maravilla, “de todo hay en la viña del Señor”.
Por motivo de mi trabajo yo visitaba muchos domicilios, y como estuve muchos años en el mismo sector ello me permitió conocer a muchas personas y enterarme de muchas cosas de sus vidas, que ellos mismos me contaban cuando había algo de confianza.
Recuerdo que en uno de los domicilios siempre me atendía una señora muy amable, y con mucha necesidad de conversar, me comentaba la ilusión que tenía porque su marido se jubilara para no estar sola en casa, el marido tenía una pequeña empresa y cuando le llego su edad se la traspasó a un hijo y se jubiló, coincidió un día en el que hacía muy poco que estaba en casa con su esposa, y llegué a hacer mi reparación y me atendieron los dos muy contentos y felices, después paso un largo tiempo sin que necesitaran mis servicios, y cuando fui de nuevo me atendió solo la señora, le pregunté por sus esposo y me dijo que estaría en el bar o en algún otro sitio, pero en un tono triste y desangelado, y como seguía teniendo necesidad de conversar me contó que ojala no se hubiese jubilado, porque ahora la convivencia estaba peor, porque él estaba acostumbrado a tomar decisiones y a mandar a sus empleados, y sobre todo a que siempre se hiciera lo que él veía oportuno o conveniente, y al poco tiempo de llegar a casa no le ayudaba en nada pero sí quería mandar y disponer en todo, ella había llevado su hogar durante mucho tiempo y era la que estaba a la altura de las circunstancias y sabía lo que había que hacer y cómo hacerlo, y él en vez de colaborar un poquito se dedicaba a dar órdenes y a disponer cómo había que hacer todo y a veces sin tener demasiada idea ni conocimiento, para ella esta situación le era insoportable y llegaron las disputas y las luchas por el liderazgo, y naturalmente en casa ganó ella porque también los hijos la apoyaron, y él deambulaba por los bares y otros lugares y de noche regresaba para dormir pero sin apenas diálogo ni calidez familiar.
Conocí también el caso de un marinero que estaba seis o siete meses en el mar y uno en casa, y cuando se jubiló no sabía qué hacer ni cómo hacer, pero con su carácter duro de lobo de “mar” también quiso tomar las riendas del hogar y la familia imponiéndose, y naturalmente fracasó en el intento y se separó, y creo que su vida fue muy corta debido a los excesos que practicaba, y el peso de la soledad.
Y por el otro extremo he conocido casos en que funcionó de maravilla, uno de ellos era de una persona que trabajaba en un banco y se prejubiló bastante joven, y en auténtica democracia acordaron un reparto de las labores a realizar en el diario vivir, porque los dos estaban de acuerdo que la jubilación debía ser para ambos a la vez, y como todo lo que realizaban lo hacían con gusto y en armonía, pues les quedaba mucho tiempo para disfrutar tanto de forma conjunta como individual, y un día hablando del tema me comento él que parte del éxito era que ninguno de los dos cónyuges había abandonado las reuniones con sus amigos de siempre, y aquellas otras relaciones individuales o conjuntas que a lo largo de toda la vida le habían proporcionado gratos momentos, que hay tiempo para todo, y también me estuvo comentando muchos proyectos que tenía pendientes de realizar y que le hacia mucha ilusión el poder dedicarse a cosas que hasta ahora por falta de tiempo no había podido hacer.
Esta persona era un prejubilado con muchas ilusiones y muchos propósitos y cosas por realizar, decía que le seguía faltando tiempo, pero quizás el mayor éxito fue el de compartir con su cónyuge todas las labores del diario vivir para que la jubilación llegara para los dos, y no para uno como ocurre en la mayoría de los casos, no quiere decir que no tuvieran sus más y sus menos en alguna ocasión, pero eso está contemplado dentro del margen con que cuentan todas las relaciones, y las de pareja son de las más difíciles porque en cada etapa le esperan nuevos retos por superar.
Acabamos de narrar casos extremos, de lo que más abunda son de los intermedios de los que ni todo va tan mal ni tan bien, pero si es cierto que en términos generales solemos tener mas problemas de aburrimiento y soledad los hombres que las mujeres, y ello es debido a que la mujer aunque trabaje fuera de casa, simultáneamente colabora y lleva más cargo en el hogar que el hombre, y cuando se jubila sigue siendo reclamada por todas las labores del hogar y la familia, y ello le permite estar muy ocupada, y a su vez, sentirse importante y necesaria para la buena marcha del hogar, naturalmente que existen las excepciones donde sucede lo contrario, pero son pocos los casos.
Hay un tema importantísimo que es el de la adaptación a todo lo nuevo, voy a tratar de explicarlo lo mejor que pueda porque como he dicho constituye la base del mantenimiento de las relaciones.
Yo he conocido a muchos mayores, é incluso los he tenido en mi familia, que daban por hecho que por solo tener muchos años vividos ya lo sabían todo, y no necesitaban aprender nada más ni escuchar a los demás, y todo lo que no coincidía con sus conceptos y criterios, decían que no valía, que eran cosas de la vida moderna, pero lo real y auténtico era lo que ellos habían aprendido, esta forma de pensar y sentir les distanciaba de las generaciones posteriores, quedaron estancados en el pasado, en su época, no aceptaron los cambios que debido al progreso se van produciendo en la sociedad y las propias personas, no piensa igual el abuelo que el nieto, pero si se escuchan y tratan de comprenderse mutuamente pueden aprender el uno del otro, el nieto aprenderá de la experiencia del abuelo, y el abuelo aprenderá a comprender las nuevas formas de vida actuales, a través del diálogo y la comprensión, el abuelo se irá actualizando, y el nieto se beneficiará de las ventajas de la experiencia de cosas y casos que son inalterables al paso del tiempo, y evitarán que se produzca un distanciamiento psicológico y afectivo entre ambos. Continúa en la 3ª parte, saludos.

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