No
hay una receta para ser felices, pero tal vez haya una para sufrir lo
menos posible y es la aceptación de lo evidente, pues es inutil luchar
contra lo que no se acepta, contra lo que no queremos ver.
La
maravilla de lo evidente, es que te deja sin dudas y por lo mismo te
lleva a aceptar, negar no ayuda y tan solo prolonga las agonias, la
imaginación es para crear salidas no para aislarse de la realidad.
Aceptar lo evidente con todo su dolor, es el comienzo del sanar.
No busques donde ya no hay para dar, si los caminos se cierran es solo
para mostrarte los nuevos... mientras estemos vivos, nada podrá detener
nuestro caminar!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario