Jennifer Delgado
La vida es demasiado corta como para malgastarla preocupándose
excesivamente por lo que piensan los demás. Cuando nos sentimos seguros
de nosotros mismos y proyectamos una imagen de confianza y serenidad,
son las otras personas quienes desean estar a nuestro lado. Al
contrario, cuando buscamos desesperadamente su aprobación terminamos
convirtiéndonos en una persona sin carácter, que no sabe lo que quiere y
cuya felicidad depende de los otros.
Por eso, es importante
mantenerse atentos a esas sutiles señales que indican que no nos amamos
lo suficiente, indicadores de que no nos aceptamos tal como somos, quizá
porque nos sentimos inadecuados o creemos que no somos lo
suficientemente buenos.
Sin embargo, recuerda que para que los
demás te acepten, primero debes aceptarte; para que los demás te amen,
primero debes amarte. El trabajo empieza por casa.
UNA PERSONA QUE NO SE ACEPTA, NO LOGRA AMARSE
1. No te sientes libre para ser quien eres. Si no crees que eres lo
suficientemente bueno, es probable que no te sientas libre para
mostrarte tal cual eres porque te avergüenzas, como resultado, gastas
una cantidad enorme de energía intentando ser una persona que no eres,
solo para agradar a los demás y obtener su aprobación.
2. No
pasas tiempo a solas. Si siempre necesitas estar rodeado de personas,
porque no te sientes bien a solas, es probable que en el fondo te
sientas incómodo contigo mismo y te moleste lo que encuentras cuando
buceas en tu interior. En ese caso, tendrás que aprender a valorar y
disfrutar de tu compañía.
3. No expresas tus ideas. Si te pliegas
a menudo a las opiniones de los demás, aunque no estés de acuerdo con
ellas, es probable que en el fondo se esconda una falta de autoestima.
Quizá crees que tus ideas no son lo suficientemente interesantes como
para ser tenidas en cuenta, o temes expresarlas.
4. No te mimas.
Dentro de nosotros habita un pequeño niño que necesita ser consolado y
mimado a cada rato. Cada vez que te mimas y te das un pequeño capricho,
te estás diciendo que te consideras una persona valiosa, digna de esas
pequeñas satisfacciones, si no lo haces, es probable que no te sientas
bien contigo mismo.
5. No valoras tus logros. Muy pocos logran
ser Premios Nobel, pero cada persona es valiosa y aporta algo en el
entorno en el que se desenvuelve. Si no logras ver tus logros, es
probable que se deba a que no te amas lo suficiente y tiendes a
menospreciar cada cosa que consigues.
6. Te tratas con demasiada
rudeza. Ser críticos con uno mismo es bueno, nos permite identificar
nuestros errores y crecer. Sin embargo, ser excesivamente rudos en
nuestros juicios, hasta el punto de denigrarnos, simplemente indica que
no nos amamos y nos estamos castigando por ser quienes somos.
7.
No cuidas tu cuerpo. El cuerpo es nuestro templo, no debemos
obsesionarnos con tener una figura perfecta pero tampoco debemos
descuidar la práctica de actividad física y la dieta. La falta de
cuidado personal a menudo indica una falta de amor más profunda, señala
que no consideramos que somos lo suficientemente buenos como para
dedicarnos tiempo y esfuerzo.
8. No te motivas. Todos podemos
fallar, pero la diferencia entre quienes logran sus objetivos y quienes
se quedan a mitad radica en su autoconfianza y en su capacidad para
motivarse cuando las cosas van mal. Por supuesto, no se trata de
convertirse en optimistas ingenuos, pero sí de encontrar esas teclas que
nos motivan y aprender a pulsarlas cuando necesitamos una dosis extra
de motivación.
9. No confías en ti. La autoconfianza es
fundamental para desarrollar una autoestima sana. Las personas que no se
aman lo suficiente normalmente tampoco son capaces de confiar en sus
capacidades y se menosprecian con frecuencia. Por tanto, si a menudo te
dices que no puedes lograrlo o que no eres capaz, esas son señales de
alarma de que necesitas cambiar la relación que mantienes contigo mismo.
10. No te abres a los demás. Las personas que no se aman lo
suficiente normalmente tienen problemas para abrirse a los demás y
entregarse completamente en las relaciones. Como piensan que no son
merecedoras de amor, se encierran en un caparazón, para que nadie pueda
descubrir esa falta de estima.
No hay comentarios:
Publicar un comentario