Dios: creencia o convicción.
Desde el fondo de los tiempos la
Divinidad ha estado presente, acompañando a su creación. Muchos nombres
le han sido dados, pero ninguno lo define en sí mismo, ya que la
Inmensidad, lo inconmensurable no puede ser encerrado en una palabra o
concepto. El Taoísmo dice “el tao del que hablas no es el tao verdadero”
Dios es el nombre genérico que se da a la divinidad en occidente, solo
es una referencia al principio cósmico y universal, generador de la
Vida.
Las religiones surgieron como la consecuencia de una necesidad de apuntalar la fe en la divinidad
El Dios Universal es una Verdad constante e inmutable, expresión del
universo múltiple. Dios no tiene religión, ni idioma, ni sexo, ni pueblo
especifico, ni raza, ni preferidos, y mucho menos pertenece a
alguien…Dios no juzga porque su primera ley o condición cósmica fue, es y
será “LIBRE ALBEDRIO”, úsalo según tus capacidades y posibilidades.
Estamos aquí para aprender a discernir, adquirir sabiduría y crecer
espiritualmente, o solo será recordar todo esto ¿?
La Divinidad
Universal valora la simplicidad, la sencillez y la virtud sobre la
apariencia y el comportamiento amañado y falso.La creencia en la
Divinidad es uno de los problemas a resolver.
El nivel de creencia
nos hace dudar y perder la fe, es por eso que sufrimos y nos sumergimos
en la ilusión de separación y aislamiento adonde nos empuja el ego.
Cuando te aferras a una creencia ya está presente la duda o la
posibilidad de que eso pueda no ser. Estar en el nivel de creencia es
perder la mayor parte del disfrute de la compañía o presencia de Dios.
Si solo pasáramos al siguiente nivel todo se tornaría de otra manera; el nivel de CONVICCIÓN.
Cuando comprendemos este concepto damos un paso evolutivo hacia la
liberación del ser, todas las prácticas religiosas se vuelven inútiles
porque te das cuenta que son solo técnicas hipnóticas y psicológicas que
se utilizan para manipular a las mentes dormidas. Los efectos
habituales que producen las religiones en las mentes son el verdadero
obstáculo para alcanzar un real y consciente crecimiento espiritual.
Por eso cuando se me pregunta ¿crees en Dios?, la respuesta es ¡NO!, no
creo en Dios, y la razón es muy sencilla…para mi Dios no es una
creencia: DIOS ES Y ESTÁ, independiente a toda creencia o religión, o
formación filosófica...mas allá de toda creencia o religión.
Dios se manifiesta fuera de nuestra compresión y credo, porque Dios es el TODO y la NADA.
En el Tao Te Ching se dice que…”el Tao lo contiene todo, nada lo contiene a él, y a su vez se contiene a sí mismo”
Es algo así como la fuerza de gravedad, la ley física de atracción de
los cuerpos en el planeta Tierra, usted puede creer en ella o no, esta
ley actuará sobre usted independiente a si la acepta o no, así crea en
ella o no. La comprobación seria muy fácil, súbase a un edifico muy alto
y salte al vacio diciendo “no creo en la ley de atracción”, ¿qué
pasaría?
Por eso la espiritualidad te libera de todo dogma y muestra
la verdadera faz de Dios, libre de prejuicios y cuestionamientos
anacrónicos donde se te amedrenta, inmoviliza e incluso se te impide
pensar por ti mismo.
Es el momento de saber que Dios está en ti, contigo y en todo lo que existe. Tu vida es ejemplo de ello.
¿Qué hiciste para venir a este mundo? ¿Qué hiciste en el vientre de tu
madre? ¿Escogiste tu cuerpo, tus ojos, tu pelo, tus manos, tu corazón…?
¿Cómo te alimentabas allí?
Como ves ya “alguien” se ocupaba de ti ¿quién? ¿tu madre? ¿la divinidad?...
Si esto ocurrió estos nueve meses, ¿por qué no sería así los próximos noventa años?
Dios está a cargo, no dudes, esto es una certeza que no hace falta
creer, las pruebas están ahí, a tu alrededor, por montones. Hermes nos
enseñó que “los ojos del discípulos solo verán cuando este estuviera
listo”, ya es tiempo de que veas ¡abre bien tus ojos!, recuerda que no
basta solo con mirar, hay que observar y discernir. ¡Cuando quieras ver,
cierra los ojos!
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