Hola
queridas gentes, hace mucho tiempo que no hablamos de seducción, conquistas y todos sus perejiles, os confieso que en el tema no estoy muy
puesto, pues entre las artes que se me dan bien no figura la de seductor, pero me apetece versar sobre él porque a lo
largo de mi existencia he presenciado casos muy dolorosos, y muchos corazones
lastimados por personas ignorantes, prepotentes, egoístas, etc., que emprendían
grandes labores de conquista, utilizando para tal fin, todas las artes de
seducción que sus conocimientos y capacidades le permitían, y con el único
propósito de conseguir los favores íntimos de otra persona, o simplemente
apuntarse una conquista más.
Es el caso del conquistador obsesivo o compulsivo, lo suyo es solo conquistar, nunca se detiene para disfrutar de lo conquistado, he conocido casos de hombres y alguna mujer que valiéndose de engaños y falsedades llevaba dos o más procesos de conquista simultáneos, se trata de personas con gran poder de seducción, pero con muy poca ética, moral, espiritualidad y sensibilidad hacia el padecimiento ajeno, porque esta claro que cuando una persona es seducida y conquistada, y acto seguido se le da la espalda, lo mas normal es que se quede lastimada en lo psicológico y anímico y ello repercute también en lo físico.
La seducción
es una práctica como otra cualquiera, dentro del círculo de aplicación correcto,
y avalada por el amor propio y en igual medida hacia los demás, resulta útil y beneficioso y posee su
encanto y hasta su magia, en sí es una declaración de intenciones y
sentimientos de atracción e interés hacia alguien, utilizando todas las
virtudes, atributos, cualidades, ingenio, etc. como muestra de lo que se
ofrece, pero si la seducción es auténtica se respetará por encima de los
intereses propios la decisión de la otra persona, y todo cuanto se ofrezca debe
ser verdadero, porque solo la verdad conduce al encuentro con los genuinos y grandes
amores.
El arte de
seducir no solo se limita a las cuestiones amorosas, es muy amplio su círculo
de aplicación, pero en esta ocasión me voy a limitar a los procesos de
conquista y enamoramiento que es lo que más nos toca en la fibra sensible, y también donde la mentira, el engaño y otras prácticas frudulentas, causan dolor y sufrmiento.
Entre las
muchas causas o motivos que pueden dar lugar a un proceso de seducción, vamos a
referirnos a tres de ellos que considero que son los mas frecuentes los cuales
son: Seducir sin ningún otro propósito, hay personas que les gusta el seducir y
el ser seducido de forma esporádica y coyuntural, y pasó el día y pasó la romería,
no pretenden ningún tipo de relación y menos un compromiso.
Seducir con
el propósito de conquistar y disfrutar de las intimidades, pero nada de enamorarse y adquirir compromisos de
pareja o relaciones serias y duraderas.
Y seducir
con el deseo y necesidad de enamorarse y formar una relación de pareja y
familia seria y duradera.
Todo sería maravilloso si siempre dijéramos la verdad, y solo la verdad, de esta forma el que seduce para pasar el rato, lo haría con otra persona con la misma preferencia, y no se producirían agravios hacia nadie.
Y de la
misma forma ocurriría con los otros casos, pero la cosa no es tan sencilla e
inocente, más bien todo lo contrario, existe por doquier los profanadores y
profanadoras de todas las cosas bellas y hermosas que la Madre Naturaleza nos brindó y
puso a nuestro servicio para bien y disfrute de todos y todas, y como en el
resto de las cosas, estableció una reglas para que todo se procesara dentro de
un orden y en beneficio común, y entre todas las reglas hay dos que son
esenciales, que son el Amor y la
Verdad.
La mentira y la falsedad, aunque en un presente y futuro inmediato nos pueda aportar alguna posible ventaja o satisfacción esporádica, no tardará en presentarnos una factura de un coste muy superior a lo obtenido por medio de procedimientos fraudulentos, tengamos siempre presente que de continuo somos observados y controlados por la "ley de acción y consecuencias" y nos devolvera con su cosecha el bien o el mal vertido hacia los demás.
También
ocurre a veces que iniciamos un proceso de seducción sin querer nada más, y el
amor nos sorprende y nos rompe los esquemas, el Amor es libre y muy poderoso,
por muy seguros que estemos de nosotros mismos, y confiados en nuestra
capacidad de control, el amor se puede presentar y nos puede fulminar, y hay
casos en los que nos hace pagar todas las malas acciones que hemos hecho a través
de nuestros actos de seducción y conquistas fraudulentas.
El tema de la seducción es muy extenso, lo dejo por hoy y continúo en la 2ª parte, saludos.
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