En mi opinión, esa reacción mitad
humana y mitad cobarde de salir huyendo cuando nos enfrentamos a una
situación que no es de nuestro agrado no nos beneficia de ningún modo… y
sí nos perjudica.
Entiendo -y hasta recomiendo- aplazar la toma
de algunas decisiones si uno se da cuenta de que no está en un momento
de clara objetividad, si cree que su estado alterado le puede llevar a
encontrar soluciones erradas por nacer de la desesperación, del miedo, de
la impaciencia, o del desconocimiento, así que si se puede esperar un
poco es muy recomendable no hacer las cosas “en caliente” si no estamos
absolutamente seguros.
Huir es aplazar los asuntos a resolver. Es una mala decisión.
Resolver implica afrontar y buscar la solución.
Huir del conflicto es autorizar a que ese “lo que sea” siga estancado o
creciendo mientras que no se resuelve por falta de responsabilidad.
Vivir implica tanto disfrutar de las partes agradables de la vida como
de aquellos obstáculos puntuales que hay que solucionar para que no
sigan incordiando. Y así hay que hacerlo.
Todo lo que ocurre
parece que ocurre por algo y para algo, y aceptar y asumir esto hace más
fácil superar los malos momentos sin huir.
Las huidas tienen
algo de lo que no se suele ser muy consciente, y es el hecho de que
cuando uno huye no lo hace de los problemas sino de sí mismo. Huye
porque no se siente seguro en la situación que se le ha presentado. Huye
porque no quiere afrontar las consecuencias de una decisión no
acertada. Un poco de amor propio –aunque es mejor si es mucho en vez de
poco- ayuda a asumir las consecuencias.
Y la contrariedad de las
huídas es…que cuando se llega al lugar de destino uno y sus asuntos
también están allí, con lo que no se resuelven alejándose, sino que
siguen vivos y a nuestro lado.
En la vida se van a presentar,
sin duda, situaciones ásperas que no van a ser fáciles ni de nuestro
agrado. Conviene tener claro que hay que afrontarlas, que hay que
resolverlas, que no hay que huir. Y enfrentarse a eso forma parte de
vivir.
Busca soluciones en vez de buscar modos de huir.
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
No hay comentarios:
Publicar un comentario