lunes, 20 de septiembre de 2021

ANÁLISIS E HISTORIAS VARIAS (Por José Miranda)

 Hola gentes. ¿Que tal andan los niveles de felicidad?. Posiblemente alguno de ustedes podría contestarme: cómo quieres que sea feliz con la de cosas que están pasando, vamos a inventarnos alguna historia para crear algo de base en la que apoyar mi teoría de hoy.

 Imaginemos un pueblo con sus habitantes, y por cosas propias de la convivencia social, y que unos ni aceptan ni respetan a los otros porque son diferentes, y todos exigen que las cosas sean como a ellos les gusta o necesitan, etc. y por estas y otras causas por es estilo,  siempre están en confrontación, en guerra, causando daño y destrozos y mal gastando parte de sus energías y recursos en pelearse para no llegar a ningún consenso ni acuerdo alguno.

 Imaginemos ahora a otro pueblo muy diferente al anterior, sus habitantes han desarrollado la conciencia de grupo o social, aceptan con comprensión y agrado todo lo que hay o acontece, y cada uno en la parte que le toca o puede, contribuye en la mejor solución  a favor del conjunto.

 En este pueblo no hay confrontaciones, ni guerras, ni destrozos, ni gastos inútiles de energía y otros recursos, todos ceden y saben perder cuando les toca, y al final todos salen ganando, cada persona cuida de los intereses propios y  comunes, y la comunidad vela por los intereses de cada persona.

 Vamos a sustituír los pueblos por personas, la vida de cada persona es una sucesión de eventos, situaciones. circunstancias, proyectos, retos, obligaciones, etc. todo cuanto llega a nosotros, o demanda soluciones, o es algo que tenemos que experimentar para adquirir experiencia y capacitación, todo hemos de aceptar, porque ya ha llegado, no es opcional si llega o no, ya está en nuestra vida y nos toca actuar.

 Cuando no lo aceptamos se produce una división. Por un lado sabemos que antes o después hemos de dar solución a lo que sea, pero al no aceptarlo, se produce un rechazo y confrontación de nuestras energías, y todo esto da lugar a una resistencia que dificulta en gran manera la búsqueda de recursos y los procesos de ejecución, parte de nuestras energías están en lucha entre sí, porque parte de nosotros está intentando solventar o dar solución a algo, que la otra parte no aceptó y esta en actitud de rechazo.

 Posíblemente gastamos mas energías, y sufrimos mas desgaste y deterioro en nuestras luchas internas, que en dar solución al problema o lo que sea, y toda lucha o confrontación interna ahuyenta los estados de armonía y felicidad.

 Cuando nos sentimos contentos y felices, todas nuestras glandulas, células y demás, trabajan en armonía y coordinación a favor del conjunto que somos nosotros, de esta forma y manera, el roce de la vida es suave como una caricia y hermoso y fresco como un amanecer con el roció de la mañana, y cuando sucede io contrario el roce con la vida es áspero y hasta desgarrador, yo a lo largo de mi actual existencia he participado y ejercido de todo un poco, y si algo me quedo muy claro es que cualquier resultado depende de mi actitud y forma de resolver, es por eso que hablo con conocimiento de causa, os invito a la reflexión sobre los conceptos tratados. Un saludo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario