martes, 21 de septiembre de 2021

MANUAL PARA PAREJAS Y RESTO DE RELACIONES (Por José Miranda)

 Hola humanos y humanas, ¿que tal estais? hoy estuve pensando y reflexionando sobre una realidad que considero un tanto ilógica, se trata de que muchas de las cosas que adquirimos, aunque apenas sean importantes, traen su libo de instrucciones y manual de posibles averías, y algo tan importante como la formación de una pareja de esposos, nos lanzamos de cabeza a la aventura, sin contar con un manual que nos guíe por los infinitos laberintos que supone eso a lo que llamamos, emparejarse, enamorarse, casarse, y otras locuras varias.

A partir del momento en que el “cupido” la “Hadas del Amor” u otras desconocidas o descabelladas fuerzas de la Naturaleza (que para nada controlamos) nos hacen la visita de rigor, la cabeza que tenemos en la parte superior del cuerpo queda bloqueada e incapacitada para llevar el control, y es el corazón alocado y desbocado, en coordinación con los instintos que se manifiestan del vientre hacia abajo, los que dirigen la orquesta, y el resto a bailar al son que toca.

 Pero lo fastidiado del caso es que estas cosas tenemos que descubrirlas sobre la marcha, a golpe de caídas y levantadas, porque como he dicho al principio no existe ningún manual de instrucciones que sea original y fiable.

Después de calentarme la cabeza hasta hechar humo pensando sobre el tema, llegué a la conclusión de que el que diseñó todos estos líos de la tentación, la seducción, el calentamiento global, los famosos enamoramientos y otros disparates varios, sabía que los humanos somos una auténtica caja de sorpresas, somos impredecibles e incontrolables, cada reacción es fruto de la espontaneidad, es la sorpresa fresca del presente, y en buena parte yo me alegro de que así sea, porque siempre queda espacio y lugar para la magia, el embrujo, alguna que otra paranoia, y sobre todo las famosas peleas conyugales.

 ¿Qué seria de las telenovelas si no existieran las peleas amorosas?, la propia vida sería distinta, de modo que vamos a darnos por conformes y dejar las cosas como están, y cuando toque amar o lo que sea, amamos o lo que sea, y cuando toque pelea, lo mejor es salir corriendo y alejarse, por lo menos en mi caso, porque no se como me las arreglo que casi todas las peleas las pierdo, y eso no me resulta rentable.

Y ahora voy a dejar de decir chorradas y me voy poner un poco serio, porque el tema bien lo merece, y a tal efecto digo que comprendo y acepto el hecho de que la mayoría, o casi todas las relaciones humanas carecen de "libro de instrucciones" o una guía práctica de orientación y actuación, pues las personas todas somos diferentes, tanto en lo físico como en lo psíquico y espiritual, y también somos "creadores", somos los arquitectos, ingenieros y ejecutores de nuestra obra particular a la que llamamos "vida".

Y por supuesto que no se trata de la realización o repetición de algo que ya está creado o inventado, se trata de la realización de una "obra" particular y exclusiva a partir de nuestros pensamientos, sentimientos y acciones del momento.

 Esta obra es diferente al resto, lleva nuestro sello particular y pasa a formar parte como eslabón de la grán cadena que supone la Historia Universal de la Creación, y es por eso que no puede llevar libro de instrucciones porque su realidad va tomando forma en el día a día, momento a momento.

Al no poseer un conocimiento previo respecto a muchas circunstancias y situaciones que nos abordan en el diario, no nos queda otra que apelar a nuestra SABIDURÍA INTERNA que no es otra cosa que la de establecer conexión con nuestra "divinidad interior" o nuestro Dios interno, para a través de la intuición, o la voz de nuestra consciencia, conseguir los recursos necesarios para la resolución de lo que sea, y pienso y creo que es este el procedimiento que poco a poco nos permite el descubrir y reencontrarnos con nuestra divinidad interior.

Todo forma parte del programa de estudios y formación espiritual, cual es el motivo de nuestra presencia por este maravilloso mundo, estoy seguro que si no se presentaran grandes niveles de dificultad, no habría necesidad de esforzase por conseguir soluciones difíciles e improvisadas.

Me alegro de que no haya libro de instrucciones para vivir la vida, existe uno que le llaman "La Biblia" y las mentes enfermas y corazones podridos, no paran de desvirtuar su contenido para adaptarlo a las conveniencias de todas y cada una de las formas que dicen ser religiosas, con el propósito de poder hacer negocio y dominar y exclavizar al humano en el nombre de Dios, es lo que pienso, un saludo.

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