Viene de la 1ª parte. Cuando un niño acaba de venir a este mundo, o como se suele decir, acaba de nacer, no conoce nada del mundo al que acaba de llegar, es ignorante, y en tanto va aprendiendo, comete muchos errores, rompe muchas cosas, le mete el dedo en el ojo a su padre, y le resulta divertido, porque no conoce la diferencia entre lo correcto de lo incorrecto, sus padres y educadores les van guiando e instruyendo en las artes de la vida y en la ciencia de lo que entendemos como lo bueno y lo malo, (aunque esto último sea muy relativo), todos sin excepción hemos cometido muchos errores, porque antes de aprender una cosa, somos ignorantes, pero a veces para aprender tenemos que actuar y arriesgarnos a errar, de ahí el refrán, "es de humanos el errar, y de sabios el rectificar", el error el el indicador de que la actuación no ha sido correcta, no hay que atribuirle otros calificativos como algunas veces ocurre.
Cuando un Ser, (alma y espíritu) viene por primera vez, a la escuela de los mundos físicos, es similar a cuando nace un niño, ambos no conocen nada del mundo que les rodea, lo mismo que el niño, durante su etapa formativa comete muchos errores por desconocimiento, el Ser le ocurre un tanto igual, la etapa formativa de un niño, y la de un Ser, son bastante similares, su mayor diferencia es que en el niño todo es muy limitado, empezando por el tiempo, y en el Ser, todo es de una amplitud sin límites, y el concepto tiempo no existe, para eso esta la "eternidad".
En este mundo, aparte de lo solido, líquido y gaseoso, existe una energía virgen y neutra que en todo momento está pasando a través de nosotros, y también del resto de las cosas, pero me voy a referir a nosotros para poder llegar hasta donde se encuentra el diablo en cuestión.
En cada momento, en cada instante de nuestra vida, llega una energía limpia y neutra hasta nosotros, y con nuestro pensamiento, sentimiento, deseo, propósito y acción, le damos forma, frecuencia, potencia y dirección.
Si nuestro pensamiento era constructivo, y nuestro sentimiento
fraterno, nuestro deseo de bien, y nuestro propósito era contribuir
en ayuda o apoyo de si mismo o de alguien o algo, la energía que
antes era neutra, ahora está programada y condicionada en positivo, y tiene una
dirección, donde producirá unos efectos de acorde a sus características.
Si nuestro pensamiento es dañino o destructivo, nuestro sentimiento es envidia, o rencor, malquerencia etc., y nuestro deseo es de mal, y nuestro propósito es lastimar o hacer daño a alguien en concreto, la energía que antes era neutra, ahora está programada y condicionada en negativo, y también tiene una dirección y un objeto.
Toda energía condicionada posee una frecuencia vibratoria que obedece a las características que se le han imprimido, y así como la energía virgen o neutra y se encuentra en todo y por todo, la condicionada es ubicada en el nivel preciso que corresponde a su nueva condición o vibración, entendiendo que los niveles mas bajos corresponden a energías de muy baja vibración, muy densas y oscuras, de una negatividad extrema y posibilidades de mal a gran escala, y los más altos a energías de vibración muy alta, de gran sutileza y luminosidad con posibilidades de bien ilimitadas.
Todo cuanto acontece, en cualquier momento y lugar, es justo y necesario, todo está contemplado en los programas que conducen sabiamente al conjunto de la Naturaleza y el Cosmos a favor del progreso y evolución, todo cumple con un cometido o función a favor del equilibrio y la armonía, incluido lo que llamamos "el mal", el mal llamado "mal" es la consecuencia de actuar en ignorancia o maldad (que es otra forma de ignorancia), pero si no nos arriesgamos a errar, nunca aprenderemos, y si no aprendemos, erraremos por falta de conocimientos, luego, el "mal" que deriva del errar, es consecuencia necesaria para aprender, capacitarse, progresar y dejar de errar.
Cuando hablamos de errar, no solo nos referimos a cuando estamos
realizando una tarea para la que no estamos capacitados, los peores
errores son los que derivan de la forma en que tratamos a nuestros
semejantes y al resto de la Naturaleza. Para que no se haga largo y
pesado continuaremos en la 3ª parte, saludos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario