Hola de nuevo gente, continuando con el tema de la NAVIDAD exponíamos en el escrito anterior la conveniencia y casi necesidad de hacer balances anuales en nuestras empresas, negocios, proyectos etc.
Y entre las cosas mas importantes, o quizás la mas importante es precisamente nuestra propia vida, que teniendo en cuenta que se trata de un continuo cambio dejando atrás lo conocido y superado y adentrándonos en lo desconocido y pendiente por conocer y superar, son muchas las cosas que entran y salen de la misma, lo cual significa que se hace casi imprescindible un buen ejercicio de mantenimiento y control.
Algunos estudiantes de la ciencia espiritual hacen balance al término de cada día, repasando de forma retrospectiva los acontecimientos mas significativos del día, y de esta forma evitan cometer los mismos errores en el día siguiente, y efectuar los cambios necesarios para conducir sus vidas de la forma mas conveniente y armoniosa.
Pero si el balance diario es muy conveniente, el anual es de carácter obligado si es que estamos interesados en nuestras vidas y la buena marcha de las mismas, y según yo creo fue el principal motivo o razón del invento de la NAVIDAD, yo lo veo de la siguiente manera.
Con el mes de diciembre hipotéticamente llega lo que llamamos el Gran Espíritu de la Navidad, que nos trasmite sensibilidad y recogimiento manifiesto todo ello a través de la hermandad, fraternidad y generosidad.
Sentimos esa necesidad de reconciliación con las personas que por algún motivo o razón, o sin ella, hayamos tenido algún mal entendido, o rencilla, disputa, malquerencia, etc. y la de estrechar lazos de afecto y cariño con familiares, amigos, vecinos y conocidos, un año da para mucho y a veces la convivencia entre personas muy diferentes suele resentirse o deteriorarse aunque sea por motivos sin fundamento.
Pero claro, para que el afecto, cariño y el buen rollo tenga lugar, antes necesitamos de la comprensión y el perdón, empezando por nosotros mismos, y es aquí donde el análisis retrospectivo de lo más significativo de todo el año, (que es a lo que le llamamos balance) y sin favoritismos hacia nosotros, se hace imprescindible, porque a través de él, podremos evidenciar que algunas de nuestras actuaciones estaban fuera de lugar con posibles perjuicios a terceros, y necesitamos su comprensión y su perdón, y otras personas de seguro que nos habrán ofendido, lastimado, perjudicado y necesitamos comprenderlas y perdonar para así poder cerrar el año actual en paz y armonía y el año entrante partir de cero y no ir arrastrando pesadas cargas del año anterior o años anteriores.
Se estima que desde el uno al veinte se confecciona el balance y nos va quedando todo claro, después nos preparamos para la “noche-buena” que con el compartir manjares y viandas, y la importante colaboración del Mágico Espíritu Navideño, se crea el ambiente propicio que facilita el acercamiento y la solicitud de perdón entre otras manifestaciones solidarias y fraternas.
Pero todo este proceso es llevado a cabo mediante una combinación de lo material, psicológico y espiritual, lo material y psicológico ya casi esta resuelto y ahora toca lo espiritual, y es aquí donde después que nos hemos limpiado con la comprensión, el perdón y la reconciliación, con nosotros y nuestro prójimo, y también hemos hecho buenos propósitos para el año entrante, necesitamos un acontecimiento celestial, algo que haga vibrar a nuestras almas.
Y es aquí donde aparece el nacimiento del hijo de Dios, y lo hace en la sencillez y humildad, pero imprescindible la “limpieza” fue Él precisamente quien dijo: “Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios” Si nuestro corazón esta sucio de sentimientos de envidias, rencores, malquerencias, etc. nuestra vibración sera muy baja y no apreciaremos nada que se corresponda con el Espíritu.
También se me ocurre la idea que a modo particular le podríamos reservar a Ese Niño que acaba de nacer allá en un humilde pesebre, un pequeño lugar en nuestros corazones, pues nos sería de gran ayuda a la hora de ejercer la práctica del Amor, todos sabemos que Él es el Maestro del Amor y la Verdad, y si permitimos que more en nuestro interior nos sera de gran ayuda para amar y amarnos.
Y despues del trabajo espiritual bien hecho llegan esos Reyes Magos y puede que nos dejen algún regalito, o por lo menos le dan ese punto mágico para que la entrada del nuevo año no le falte su magia, y de forma muy resumida es parte de lo que pienso respecto a nuestra Navidad.
Y lo de adaptación al consumo se refiere a la estudiada desvirtuación practicada para crear un espacio disimulado donde tengan cabida todos los montajes orientados a crear un gran negocio en torno a algo tan hermoso y sencillo como es el acontecimiento navideño, es lo que pienso. Un saludo.
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