Buenas noches gentes, esta mañana estuve hablando un rato conmigo mismo y
al final he estado de acuerdo casi en todo lo que me he dicho, hasta podría decir que me ha gustado y todo, y como a mi
me gusta compartir si os parece os lo cuento.
Estuve
reflexionando acerca de los órganos de nuestro cuerpo, de la
importancia tan relevante que tienen para nosotros, y apenas nadie lo tomamos en cuenta tanto es así que
de algunos de ellos depende nuestra existencia, es el caso de nuestro
corazón, y con él fue con el que estuve hablando.
Le comuniqué mi agradecimiento por llevar 72 y pico años sin parar ni un instante para que yo pueda seguir conectado a la “vida”, le pedí perdón por los muchos y variados disgustos y padecimientos varios que pudiendo haber evitado no lo hice, por todos mis excesos que han sido muchos y que le obligaron a alterar su ritmo sometiéndolo a grandes esfuerzos, por no saber controlar mis emociones que tienen efectos muy directos sobre él, le pedí perdón por mi ceguera mental que a lo largo de tanto tiempo me había impedido ser consciente de estas y otras muchas realidades tan sumamente importantes, y le dije muchas otras cosas que se me ocurrieron en el momento.
Nuestro
corazón no solo es un músculo en continua contracción y expansión,
es el centro de todas nuestros sentimientos y emociones, es la voz de
nuestro sentir, es fuente y administrador del amor que ofrecemos, y
receptor del amor que recibimos, es punto de partida de nuestras mas
tiernas y refinadas virtudes, es muchas otras cosas, y
todas buenas e imprescindibles para vivir en paz, amor, armonía y
demás.
Y
tampoco es solo materia orgánica que funciona de forma automática, en él
existen muchos millones de seres microscópicos que trabajan en
perfecta coordinación para asegurar su continuo funcionamiento, esos
seres dependen en buena parte de nosotros, y uno de sus principales
alimentos es la alegría y el cariño de su amo, que a su nivel puede asemejarse a
un Dios, me he propuesto dedicarle un tiempo diario y en él
agradecerle toda su labor, “nunca es tarde si la dicha es buena”
así dice el refrán, me he propuesto que a esos millones de seres de
los que he pasado durante tanto tiempo, tengo que compensarlos y
darles la atención y cariño que nunca le he dado.
Y
hasta aquí una de mis conversaciones personales e íntimas, mañana le hablaré a
otro órgano o parte de mi querido cuerpo, y aunque intuyo que habrá
quien piense que estoy medio “zumbao” creo que es una terapia recomendable, os invito a reflexionar sobre estas locuras o corduras, y a pesar de lo que la gente piense o diga, yo a lo mío que para eso soy mayor de edad, y voy sabiendo lo que para mi es
lo mejor. Un saludo y hasta siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario