Viene de la 1ª parte. El ego solo puede
vivir en el pasado y en el futuro. Cuando estás en el presente, en el
aquí y ahora, no hay ego, solo presencia.
Cuando los egos se juntan,
sea en las relaciones personales o en las organizaciones o
instituciones, ocurren cosas “malas” tarde o temprano: drama de un tipo u
otro, en forma de conflicto, problemas, luchas de poder, violencia
física o emocional, etc.
Esto incluye males colectivos tales como la guerra, el genocidio y la explotación, todos debidos a la inconsciencia masificada.
Cuando te vuelves a conectar con el ser y ya no estás dominado por tu
mente, dejas de crear esas cosas. Ya no creas o participas en el drama.
Muchos tipos de enfermedades son causadas por la resistencia continua
del ego; que produce bloqueos en el flujo de energía que circula por el
cuerpo.
Debido a la identificación con un pensamiento, surge una
emoción. Si el pensamiento es positivo, la emoción será de alegría,
contento, felicidad. Pero si el pensamiento es negativo, la emoción será
de tristeza, miedo, ira o dolor.
Cuando hay emociones negativas,
éstas alteran el ritmo de nuestro flujo de energía vital, creando
bloqueos y estancamientos, los cuales impiden que la energía vital fluya
correctamente. Las enfermedades físicas es el síntoma que nos avisa de
que se ha producido un bloqueo o estancamiento de nuestra energía vital.
Siempre que dos o más egos se juntan, sigue el drama de un tipo u otro.
Pero incluso si vives totalmente solo, puedes crear tu propio drama.
Cuando sientes pesar de ti mismo, hay drama. Cuando te sientes culpable
o ansioso, creas drama. Cuando permites que el pasado o el futuro
oscurezcan el presente, estás creando drama. Siempre que no estás en el
momento presente, permitiéndote ser, estás creando drama.
La mayoría
de las personas están enamoradas del drama particular de su vida. Su
historia es su identidad. El ego gobierna su vida.
Incluso su
búsqueda de una respuesta, de una solución o de curación, forma parte de
él. Lo que más temen y se resisten a aceptar es el fin de su drama.
Mientras sean su mente, lo que más temen y a lo que más se resisten es a
su despertar.
Cuando vives en una completa aceptación de lo que es, ese es el final de todo el drama en tu vida.
Nadie puede tener siquiera una discusión contigo. No se puede discutir con una persona completamente consciente.
Una discusión implica identificación con la mente y una resistencia y
reacción a la posición de la otra persona. El resultado es que los polos
opuestos se energizan mutuamente. Esa es la mecánica de la
inconsciencia.
Cuando eres completamente consciente, no hay ni
ataque, ni defensa. Por eso, no hay drama. Cuando eres completamente
consciente, dejas de estar en conflicto.
La mayor parte del
sufrimiento humano es innecesario. Es creado por uno mismo, mientras la
mente no observada maneje nuestra vida. Es decir, mientras estemos
identificados con el pensamiento, con un sentido de “yo”, habrá
sufrimiento de una forma u otra.
El dolor que creas ahora es siempre una forma de no aceptación; una forma de resistencia inconsciente a lo que es.
En el nivel del pensamiento, la resistencia es una forma de juicio. En el nivel emocional, es una forma de negatividad.
La intensidad del sufrimiento, depende del grado de resistencia al
momento presente. Y ésta, a su vez, depende de la fuerza de tu
identificación con la mente.
El ego siempre busca negar el Ahora y escapar de él. Cuanto más identificado estés con la mente, más sufres.
Cuanto más capaz seas de honrar y aceptar el Ahora, más libre estarás del dolor, del sufrimiento y del ego.
¿PORQUÉ HABITUALMENTE SE NIEGA O SE RESISTE EL EGO AL AHORA?
EGOISMO
Porque no puede funcionar y permanecer en control, sin el tiempo; que
es pasado y futuro. Así que percibe el Ahora intemporal como una
amenaza.
El tiempo y la mente son de hecho inseparables.
Necesitamos la mente, así como del tiempo, para funcionar en este mundo,
pero llega un momento en el que se apoderan de nuestra vida y ahí es
donde se establecen la disfunción, el dolor y la tristeza.
El ego
busca continuamente cubrir el momento presente con el pasado y el
futuro, y así el Ser, que es inseparable del Ahora, queda cubierto por
el tiempo. Nuestra verdadera naturaleza, lo que realmente somos, queda
oscurecida por la mente.
Se ha acumulado una carga cada vez más
pesada de tiempo en la mente colectiva humana, con una gran cantidad de
dolor residual del pasado.
Si no quieres crear más dolor para ti y
para los demás, si no quieres aumentar más el residuo de sufrimiento
pasado que aún vive en ti, no creas más tiempo, no vivas en el ego, vive
en el aquí y ahora.
El momento presente es todo lo que tienes. Haz del Ahora el foco primario de tu vida.
Mientras que antes habitabas en el tiempo y hacías breves visitas al
Ahora, establece tu residencia en el Ahora y haz breves visitas al
pasado y al futuro cuando se requiera para manejar los asuntos prácticos
de la vida.
¿Qué podría ser más demente que crear resistencia interior a algo que ya es?
¿Qué podría ser más demente que oponerse a la vida misma, que es ahora y siempre ahora?
Ríndete a lo que es. Di “sí” a la vida, y observa cómo ésta empieza súbitamente a funcionar a favor tuyo y no contra ti.
Eckhart Tolle
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