El dolor es una estrategia del cuerpo para reestablecer el equilibrio.
El dolor SIRVE, y ayuda a evitar un daño adicional.
No hay error en el dolor, el cuerpo duele para prevenir daños mayores, duele para avisarnos que algo se está saliendo del equilibrio y duele cuando se está curando.
Duele para que atendamos a los procesos que estamos viviendo.
Cuando hablamos de dolor "emocional" siempre buscamos la forma de no sentirlo, de silenciarlo, de "trascenderlo", de desestimarlo cómo si no tuviera ningún propósito su existencia, el dolor tiene mala prensa, no nos gusta por una razón muy simple, duele!!
Dolor sólo es dolor, y todo lo que hacemos para evitarlo es mucho más que dolor, es sufrimiento; nos encoge en lugar de expandirnos.
Por qué nos empeñamos en ignorar esta herramienta?
Trascender el dolor no debería ser un acto de evasión, ni buscar alguna técnica para que deje de doler.
Trascender(nos) en el dolor es sentirlo desde muy adentro nuestro y aceptarlo con la convicción de que duele porque abraza y acompaña una parte nuestra que está madurando. Madurando a una versión más íntegra, una mejor versión nuestra que puede incluir sus heridas porque sabe que esas heridas le dieron forma y función al que hoy es.
A la pregunta ¿qué estaré haciendo mal para que este dolor continúe? cambiemosla por ¿qué reestructuración estoy intentando evitar al evitar este dolor?
SI TIENE QUE DOLER, QUE DUELA!!!SI DUELE ES PORQUE ESTAMOS SANANDO.
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