jueves, 3 de febrero de 2022

PUBLICACIÓN DE: Cuentame tus Historias de Vida)

 Siempre estamos interesados por nosotros mismos. Incluso cuando estamos enamorados, estamos interesados en nosotros mismos; por eso el amor se vuelve un sufrimientos. Puede volverse el cielo, pero se vuelve un infierno porque incluso los amantes están interesados en sí mismos.
El otro es amado porque te da felicidad, el otro es amado porque te sientes bien con él, pero el otro aún no es amado como si fuera Valioso en sí mismo o en sí misma. El valor llega con tu disfrute. Disfrutas, te satisfaces de alguna manera; por eso el otro se ha vuelto significativo. Esto también es usar al otro.
Interés por uno mismo significa explotación del otro. Y la consciencia religiosa sólo puede llegar a existir cuando se ha perdido el interés por uno mismo, porque entonces dejas de ser un explotador. Tu relación con la existencia deja de ser una relación de explotación y se vuelve una relación de puro compartir, de pura dicha. No estás utilizando, no estás siendo utilizado, se vuelve una pura celebración de ser.

No hay comentarios:

Publicar un comentario