sábado, 12 de febrero de 2022

SAN VALENTÍN, CUPIDO Y ASOCIADOS VARIOS (Por José Miranda)

 

Hola queridas gentes, el San Valentín está tocando a la puerta, solo faltan unos días para la visita, y se dice que es el Dios del Amor, y junto al "cupido" controlan todo lo relacionado con los enamorados, las enamoradas y todo ese mundillo que les redea y afecta.
 
Yo lo tengo bastante difícil porque no se si estoy enamorado, ni sabría concretar en qué consiste, y en caso de que lo estuviera no se de que o quién, a mi este tema se me escapa un poco de las manos, sobre todo porque no soy nada romántico ni se decir todas esas cosas que les gusta oír a casi todas las damas, y que en algunos de los casos solo es programación sonora con fines estratégicos, en este sentido soy un caso perdido, pero eso no quiere decir que no tenga mis ideas al respecto, algunas de ellas muy claras, y es lo que voy a exponer a continuación, disculparme si soy demasiado realista, o sincero, o incrédulo, y hasta puede que bruto, pero lo que hay es lo que hay.
 
 En lo que concierne a los enamoramientos y a los casos de muchas personas que se confiesan enamoradas, no todo lo que se pinta es Amor, a veces nos confundimos de pincel y de pintura y puede resultar diferente y hasta puede que lo contrario, pero nos interesa llamarle amor del verdadero, porque de seguro que vamos a quedar muy bien, y que duda cabe que la palabra Amor nos facilita el camino en dirección a nuestros propósitos, aunque estos nada tengan que ver con el Amor auténtico.
 
 Y como no podía ser de otra forma o manera hace su aparición la sociedad de consumo porque ha detectado la posibilidad de un buen negocio, se asocia con San Valentín y le ponen precio a las manifestaciones de amor y tal y tal, y menudo montaje a base de ese obligado cumplimiento de regalito va, y regalito viene, porque si no hay regalito pensarán que no la queremos o no lo queremos, que no estamos enamorados hasta las trancas, y eso puede ser grave y acarrear consecuencias, hay que regalar y punto.
 
 Pero lo difícil no acaba aquí, porque ahora hay que elegir el regalo, y aquí nos la volvemos a jugar de nuevo, ¿acertaremos? O no acertaremos, nos darán un abrazo, o nos pondrán cara de pocos amigos, he ahí la cuestión, hay que arriesgarse, que Dios nos proteja.
 
 El día de los enamorados hay que regalar sí o si, el aniversario también sí o si, el día de la madre, el del padre, el cumpleaños, el santo, y venga regalar y volver a regalar, ¡que barbaridad! Y todo va a parar a la economía, en los casos en que hay abundancia no suele haber mayor problema, pero si vamos justillos, tanto regalito nos deja la cartera de lo mas estilizada, pero estamos contentos y felices porque nos han demostrado que nos quieren según las formas estipuladas por nuestra sociedad.
 
Voy a regalar alguna idea por si alguien quiere regalar y no cuenta con euros, mis sugerencias son de gasto cero.
 
 Hay ocasiones en que se necesita que nos escuchen, que nos presten atención con gusto e interesados en nuestras palabras, que nos sean fieles, honrados, que nos acepten como somos, sin tener que ser de otra manera, que nos den la mano cuando flaqueamos o estamos caídos, que nos perdonen aquel día, o aquella ocasión que metimos la pata, que no nos riñan, que nos respeten, que nos dejen en libertad, que compartan las tareas comunes, que nos regalen amabilidad y una sonrisa de vez en cuando, que nos amen de verdad.
 
Aunque no nos regalen chatarra para colgar en las orejas o el cuello o en cualquier otro sitio, o cualquier otra cosa que solo es necesario desprenderse de unos cuantos euros, los regalos del alma y el corazón que no corresponde a la materia son los mejores regalos, los de verdad, porque no tienen precio fijado, ni están a la venta en ningún establecimiento, son las emanaciones de amor que se desprenden de una alma, y que el corazón le asigna dirección y destino, una combinación perfecta que corresponde a un regalo perfecto y único.
 
Estas son mis ideas respecto al tema en cuestión, tú haz las cosas a tu manera que es como debe de ser, el tiempo es vida, si regalamos algo de nuestro tiempo estamos regalando una porción de nuestra vida, que también puede ser un magnífico regalo. Saludos. Y cuidado con el "cupido" ese que se dice que tiene mala puntería y a veces la flecha se clava en el trasero equivocado.

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