-Sólo una persona amorosa - alguien que ya es amoroso - es capaz de encontrar la pareja adecuada.
-Esta es mi percepción: Si eres infeliz, encontrarás a alguien que es
infeliz. La gente infeliz se siente atraída por la gente infeliz. Y está
bien, es natural. Está bien que la gente infeliz no se sienta atraída
por la gente feliz; de lo contrario, destruiría su felicidad. Está
perfectamente bien. Sólo la gente feliz se siente atraída por la gente
feliz.
-Los iguales se atraen . Las personas inteligentes se
sienten atraídas entre sí; las personas estúpidas se atraen mutuamente.
Te conectas con personas de tu mismo nivel. Así que lo primero que hay
que recordar es: una relación que se ha originado en la infelicidad se
volverá amarga. Primero sé feliz, alegre, celebra y sólo entonces
encontrarás otra alma que esté celebrando y habrá un encuentro de dos
almas bailando juntas y una danza maravillosa surgirá de ahí.
-No pidas una relación debido a tu soledad, no
-De ser así, te estarás moviendo en la dirección equivocada. Entonces
estarás utilizando a la otra persona y estarás siendo utilizado por ella
. Y ...¡a nadie le gusta ser utilizado! Cada individuo es un fin en sí
mismo. El utilizar a alguien es inmoral. Primero aprende a estar solo.
La meditación es una forma de estar solo.
-Si eres capaz de ser
feliz cuando estás solo, habrás encontrado el secreto de la felicidad.
Entonces serás capaz de ser feliz en pareja. Si eres feliz, entonces
tendrás algo que dar, que compartir. Porque cuando das, también recibes;
no al contrario. Entonces surge la necesidad de amar a alguien.
-Normalmente tienes la necesidad de ser amado por alguien. Es una
necesidad equivocada también. Es una necesidad infantil; denota tu
inmadurez. Es la actitud de un niño.
-Nace un niño. Naturalmente,
el niño no puede amar a su madre; no sabe qué es el amor y no sabe
quién es su madre ni quién es su padre. Está absolutamente indefenso. Su
ser no está todavía integrado; no está formado, no es uno todavía. Es
sólo un potencial. La madre tiene que amarlo, el padre tiene que amarlo,
toda la familia ha de volcar su amor en él. Ahora él aprende algo: que
todos deben amarlo. Él nunca aprende que debe amar. Ahora el niño
crecerá, y si permanece estancado en esta actitud de que todos deben
amarle, sufrirá por el resto de su vida. Su cuerpo habrá crecido, pero
su mente permanecerá inmadura.
-Una persona madura es aquella que
descubre su otra necesidad: la necesidad de amar a alguien. La
necesidad de ser amado es infantil, inmadura. La necesidad de amar es
madura. Y cuando estás listo para amar a alguien, sólo entonces, puede
surgir una relación bella.
-«¿Es posible que dos personas en una
relación amorosa se dañen mutuamente?» Si, de hecho es lo que está
ocurriendo en todo el planeta. El «ser bueno» es muy difícil. Ni
siquiera eres capaz de ser bueno contigo mismo. ¿Cómo vas entonces a ser
bueno con alguien más? ¡Ni siquiera eres capaz de amarte a ti mismo!
¿Cómo vas a amar a otro? Primero aprende a amarte, aprende a ser bueno
contigo mismo.
-Tus «santos religiosos» te han enseñado a no
amarte, a no ser bueno contigo mismo. ¡Sé duro contigo! Te han enseñado a
ser blando con los demás y estricto contigo mismo. Esto es absurdo. Yo
te enseño que lo primero y más importante es ser amoroso contigo mismo.
No seas duro, sé blando. Cuida de ti mismo. Aprende a perdonarte — una y
otra y otra vez — siete veces, setenta y siete veces, setecientas
setenta y siete veces. Aprende a perdonarte. No seas duro; no te
enfrentes contigo mismo. Y así florecerás.
-En ese florecimiento
atraerás a otra flor. Es natural. Las piedras atraen a las piedras; las
flores atraen a las flores. Entonces se crea una relación bella, con
gracia. Si puedes entablar una relación así, tu relación crecerá, se
convertirá en una oración; tu amor se convertirá en éxtasis y a través
del amor conocerás lo divino.
-OSHO.
No hay comentarios:
Publicar un comentario