Hay dos factores que determinan el período que transcurre entre el momento de abandonar el cuerpo y nacer de nuevo.
La
naturaleza del karma individual y la última impresión producida antes
de la muerte. Ese periodo puede variar desde cientos de años hasta unos
cuantos años (aunque los renacimientos inmediatos no suelen ser muy
comunes, son más bien excepciones).
Generalmente
para el individuo medio, el intervalo entre la muerte y el renacimiento
suele ser un periodo considerable, medido en términos del tiempo
terrestre. Las personas que han realizado un buen karma y están más
evolucionadas pasan mucho tiempo en el mundo espiritual, antes de nacer
nuevamente. Las grandes almas y personas evolucionadas espiritualmente
esperan mucho tiempo antes de volver a reencarnarse.
Tu
más elevado deber es prepararte para una vida pacífica en el más allá.
Conquista el temor a morir. La conquista del miedo a la muerte es de
gran utilidad en la práctica espiritual.
El propósito es ir al encuentro de la muerte con alegría y sin temor.
LA MENTE CREA TU REALIDAD.
La
filosofía Vedanta declara que todo este mundo, incluyendo «al cielo y
el infierno» y todos los cuerpos que hay en él, no tiene existencia
excepto en la imaginación de la mente humana.
Es
la imaginación y la corriente del pensamiento, girando en dirección
equivocada, lo que produce aflicción, dolor, ansiedad, temor y muerte.
Es la mente vuelta hacia el error, la que confunde el cuerpo con el ser
inmortal y esclaviza el alma.
Es la mente, debidamente enfocada, la que libera al alma del ciclo de nacimiento y muerte.
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