No
encarnas en la Tierra para marcharte "cuanto antes" ni para que te
"salven". Aunque en ocasiones resulte complicado estar sobre este
planeta, la idea no es juzgarlo o condenarlo, sino iluminarlo. Tú ya
estás salvado sin necesidad de que otros vengan y lo hagan, pues la
muerte no existe: simplemente estás viviendo las experiencias que
deseabas vivir en este plano. Cuando la encarnación termine, volverás
con total paz y naturalidad al plano espiritual/energético correspondiente, la dimensión desde la cual planeaste tu actual encarnación.
Tus guías espirituales van a acompañarte en el proceso y a respetar las
circunstancias de vida que elegiste, pero no se van a entrometer ni te
van a "salvar" de la experiencia que en conjunto planeasteis. Lo único
que ellos desean (si es que podemos expresarlo así) es que aceptes tus
circunstancias, trasciendas tus patrones de victimismo, te
responsabilices de tus pensamientos e irradies la luz que llevas dentro
en este bello planeta. Estarán siempre a tu lado y te reconfortarán
emocionalmente y tal vez de otras formas que puede que te sorprendan
(ellos saben muy bien cuáles son los retos a los que te enfrentas y todo
lo que has vivido hasta ahora), pero no van a salvarte físicamente de
lo que TÚ elegiste, pues no tendría sentido encarnar para ser
"rescatado". Toma conciencia: esa creencia solo refleja tu miedo, tu
guerra interna y tus juicios. Encarnas para crecer, ayudar, compartir,
disfrutar, aprender e irradiar. Cuando al fin lo comprendas, ya no
querrás escapar.
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Javier López Alhambra
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