La hormiga extrordinaria.
Una
hormiga llevaba un pedazo de hoja, luego volvió y cargó otro pedazo,
nuevamente apareció y llevó otra, así paso todo el día yendo y viniendo,
entonces le pregunté?
No te cansas de hacer lo mismo siempre, todo el día?
Ella me miro y dijo, no he hecho lo mismo todo el día, cada momento ha sido distinto y muy hermoso.
No,
le dije yo te he estado observando y te he visto que vuelves por el
mismo camino, cargas un pedazo de hoja y te vas nuevamente y así
sucesivamente.
ah,
contestó ella, has visto la hormiga pero no su devoción, has visto la
hormiga pero no su corazón, has visto la hormiga más no su labor, me has
visto, no me has observado.
Así
pasamos la vida mirando lo que hacen otros, cuando necesitamos es
observación, no hacia otros, sino hacia si mismo, Quedarás sorprendido
de lo maravilloso que es la vida en cada instante. Observando desde el
alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario