jueves, 27 de abril de 2023

EN LA VIDA Y EN LA MUERTE - todo pasa - (Por José Miranda)

 

Buenos días gentes, hoy es un nuevo día, y aunque en mi D. N. I. figura el mismo nombre y apellidos, yo me siento como si fuese otra persona diferente a la de ayer, y esta realidad no es la primera vez que me ocurre, ni tampoco soy la única persona a la que le ocurre, son realidades circunstanciales de la propia vida, y por eso lo del título de esta entrada, porque una parte de la “ciencia de la vida” es que “todo pasa” dando lugar a otra realidad diferente en cada momento.
 
La vida se podría definir como un deslizar a lo largo y ancho del tiempo y el espacio, este deslizar puede ser suave y delicado cuando utilizamos el lubricante del Amor y la Sabiduría, y por el contrario puede ser áspero y desgarrante cuando se hace torpemente y en contradicción con las Leyes Universales por la que se rige La Naturaleza y el Cosmos.
 
Nosotros como personas, somos similares a un grano de arena en el inmenso desierto, pero somos parte de La Creación, somos hijos de La Vida, y hermanos circunstanciales del tiempo, nuestras naturalezas se rigen por la misma ciencia que lo hace el Universo, y cuando nuestro obrar camina en dirección desviada u opuesta a la ciencia del Amor y la Verdad, constituye una lucha constante contra todas las fuerzas y energías de la propia Naturaleza, y es entonces cuando en vez de un suave deslizar, es un áspero y desgarrante arrastrar.
 
 Son muchas las asignaturas a tratar en la “escuela de la vida”, cada una de ellas produce pensamientos, sentimientos y sensaciones diferentes, en concordancia con la lección del momento, cuando acaba una lección y empieza otra, cambian los pensamientos y sentimientos y es entonces cuando nos sentimos como si fuésemos otra persona, hemos cambiado de frecuencia vibratoria, de estado de ánimo, se han cerrado unas puertas que nos comunicaban con determinadas zonas de nuestro interior y el mundo invisible, y se han abierto otras que nos comunican con otras zonas y realidades, esta fenomenología tiene lugar de continuo en todos nosotros, por eso me consta que "todo pasa", nada es para siempre.

 Pasan los buenos y malos momentos, los estados de salud y enfermedad, las alegrías y las tristezas, etc. Hay ocasiones en que el deslizar por la vida, en vez de hacerlo hacia el horizonte, lo hacemos en círculos rotando sobre un eje, es entonces cuando estamos estancados sujetos por alguna condición o error, todos vivimos espacios de estancamiento en los que nos sentimos amarrados a determinadas circunstancias o situaciones por cuerdas invisibles, nunca nos debemos preocupar por estas realidades, las preocupaciones no aportan soluciones, es momento de reflexionar y descubrir en que consiste el punto de amarre que nos sujeta, cuando se descubre se soluciona y se sigue caminado hacia la meta de nuestro destino.

 No existe una vida sin dificultades, porque al tratarse de una escuela de aprendizaje y capacitación estamos recibiendo lecciones diariamente y somos evaluados de continuo para verificar si las lecciones han sido asimiladas y aprendidas, o por el contrario hemos de repetir, pero es conveniente el tener presente, sobre todo cuando estamos ante circunstancias o situaciones de gran dificultad, que "todo pasa", nada de preocupaciones!.

 El Título pone en la "vida y en la muerte", aunque la muerte no la hemos mencionado pero al hablar de la vida también estamos hablando de la muerte, porque son los dos extremos de la misma cosa, ocurre que apenas nadie quiere saber nada en relación a lo que llamamos "muerte" pero ella camina a nuestro lado desde el momento en que llegamos a este mundo, y no es tan fea como la pintan.
Por hoy nada más, saludos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario