La vida se podría definir como un deslizar a lo largo y ancho del tiempo y el espacio, este deslizar puede ser suave y delicado cuando utilizamos el lubricante del Amor y la Sabiduría, y por el contrario puede ser áspero y desgarrante cuando se hace torpemente y en contradicción con las Leyes Universales por la que se rige La Naturaleza y el Cosmos.
Nosotros como personas, somos similares a un grano de arena en el inmenso desierto, pero somos parte de La Creación, somos hijos de La Vida, y hermanos circunstanciales del tiempo, nuestras naturalezas se rigen por la misma ciencia que lo hace el Universo, y cuando nuestro obrar camina en dirección desviada u opuesta a la ciencia del Amor y la Verdad, constituye una lucha constante contra todas las fuerzas y energías de la propia Naturaleza, y es entonces cuando en vez de un suave deslizar, es un áspero y desgarrante arrastrar.
Pasan los buenos y malos momentos, los estados de salud y enfermedad, las alegrías y las tristezas, etc. Hay ocasiones en que el deslizar por la vida, en vez de hacerlo hacia el horizonte, lo hacemos en círculos rotando sobre un eje, es entonces cuando estamos estancados sujetos por alguna condición o error, todos vivimos espacios de estancamiento en los que nos sentimos amarrados a determinadas circunstancias o situaciones por cuerdas invisibles, nunca nos debemos preocupar por estas realidades, las preocupaciones no aportan soluciones, es momento de reflexionar y descubrir en que consiste el punto de amarre que nos sujeta, cuando se descubre se soluciona y se sigue caminado hacia la meta de nuestro destino.
No existe una vida sin dificultades, porque al tratarse de una escuela de aprendizaje y capacitación estamos recibiendo lecciones diariamente y somos evaluados de continuo para verificar si las lecciones han sido asimiladas y aprendidas, o por el contrario hemos de repetir, pero es conveniente el tener presente, sobre todo cuando estamos ante circunstancias o situaciones de gran dificultad, que "todo pasa", nada de preocupaciones!.
El
Título pone en la "vida y en la muerte", aunque la muerte no la hemos
mencionado pero al hablar de la vida también estamos hablando de la
muerte, porque son los dos extremos de la misma cosa, ocurre que apenas
nadie quiere saber nada en relación a lo que llamamos "muerte" pero ella
camina a nuestro lado desde el momento en que llegamos a este mundo, y
no es tan fea como la pintan.
Por hoy nada
más, saludos.
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