sábado, 1 de abril de 2023

LA ENERGÍA DELA LUZ 1ª Parte (Por Jean Jacques Agnaud)

 La evolución y el desarrollo de la humanidad pueden describirse en términos de iluminación y conocimiento, en términos de visión y de entrada de luz, conduciendo a la revelación. Por medio de la luz, la visión humana se expande y el propósito divino alcanza la región del pensamiento y la planificación humana. Sin la energía de la luz podría hacerse muy poco progreso, y no obstante recibimos esta maravilla y este misterio sin valorarlo.
Cada Triángulo puede ser un punto focal poderoso de energía-luz dentro de la red de luz y buena voluntad. La luz que afluye a través de la red, actúa como un haz muy poderoso que sigue la corriente principal del pensamiento humano con intensidad y precisión, trayendo una nueva percepción, una nueva comprensión y una nueva revelación para abrir las mentes y los corazones.
Este flujo de luz nos ha traído un conocimiento y una comprensión de nosotros mismos y del mundo a nuestro alrededor que hubiera sido literalmente inconcebible hace unas generaciones. En todas las áreas de la vida humana está ocurriendo una extraordinaria expansión del pensamiento. Nueva luz se derrama sobre la situación de la humanidad, una luz que está revelando un mundo de interrelación. Las personas cada vez más están viendo el mundo como un todo. Esto las pone en contacto con un nivel más profundo de la realidad. Para muchos implica una experiencia directa de la unidad esencial de la vida.
Los místicos y los filósofos han afirmado siempre que la luz es el símbolo de Dios en manifestación. La ciencia moderna sostiene la creencia de que la misma sustancia del cosmos, de la cual se ha hecho el universo, es una forma de energía de luz. Los psicólogos nos enseñan cómo iluminar los lugares oscuros de la mente, lo que nos permite abrir nuestras mentes a la luz inclusiva centrada en el Alma. Los educadores modernos están esforzándose por dar origen a una era de iluminación universal. Por el pensamiento dedicado de los colaboradores de Triángulos, la luz del Alma está siendo liberada en un mundo necesitado.
Dos grandes maestros espirituales destacan sobre los demás en la historia de la humanidad. Uno, el Buda, se considera universalmente como la encarnación de la Luz. Los preceptos y enseñanzas de Buda nos permiten ajustar nuestras mentes, para encontrar el camino entre "los pares de opuestos, a través de la práctica del desapego y el desapasionamiento, y alcanzar finalmente la iluminación y la sabiduría.
El otro gran maestro, el Cristo, es la encarnación del Amor. Él nos trajo un nuevo mandamiento, que debemos amar a los demás, trascendiendo así el mandato profundamente importante de todos los sistemas de vida y éticos basados en la negativa "No hagas…". Continua en la 2ª parte.



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