miércoles, 31 de mayo de 2023
CONSEJOS PARA DECIR NÓ DE MANERA EFECTIVA (Por Psicóloga Lucia Argoytia)
EL CUERPO DEL DOLOR 2ª Parte (Por Eckhart Tolle)
SOBRE EL TRIUNFAR O FRACASAR la cosa no está clara (Por José Miranda)
martes, 30 de mayo de 2023
LAS TRES COSAS IMPORTANTES DE LA VIDA (Por Emma Fernandez)
CARTA DE AGRADECIMIENTO A LA VIDA (Por Juan Antonio Portillo)
EL VALOR DE LA SENCILLEZ (Por Leon Wenborne)
Una personalidad sencilla a veces puede pasar inicialmente
desapercibida, pero su fortaleza interior y su encanto es mucho más
profundo y perdurable.
Probablemente no hay nada más chocante que
una personalidad "inflada" o quienes se vanaglorian constantemente de
sus propios logros, cualidades y posibilidades. Una personalidad
sencilla a veces puede pasar inicialmente desapercibida, pero su
fortaleza interior y su encanto es mucho más profundo y perdurable.
La personalidad sencilla es única, recia, sin adornos ni artificios, no
le hace falta mostrar y poner en un escaparate sus posesiones y
cualidades porque son evidentes y naturales. La sencillez nos enseña a
saber quienes somos y lo que podemos.
La cultura de hoy a veces
quiere hacernos creer que valemos por nuestra ropa, por nuestros autos,
por estar a la moda, porque somos poderosos, porque podemos humillar.
Pero precisamente toda esa cultura es la llave al gran vacío interior
que comienza a caracterizar a nuestra sociedad.
Es fácil caer en
la tentación de "lucir" en cualquier circunstancia: al entrar a un
restaurante, al asistir a una fiesta importante… A veces podemos pasar
muchísimo tiempo tratando de encontrar la ropa, accesorios adecuados, y
podemos caer en la afectación en nuestra postura y tratar de cuidar cada
palabra. Esto también con frecuencia puede quitarnos totalmente la
espontaneidad y la frescura haciéndonos francamente insoportables y
logramos exactamente el efecto contrario de lo que queríamos, en lugar
de agradar desagradamos.
La persona humana esta dotada de
inteligencia, cualidades y habilidades. Pero ¿Para qué convertir nuestra
vida en una eterna competencia? ¿De qué sirve estarme comparando
constantemente con los demás? El progreso interno, donde nosotros
crecemos es en verdad lo importante.
No debemos centrar nuestra vida
en querer impresionar a los demás por estar "a la última" en
electrónica, moda, autos, muebles, y peor aún es cuando nuestras
posibilidades nos permiten llegar al punto de la ostentación. La postura
de altivez y menosprecio son un efecto directo de estas ostentaciones.
Por otra parte, con frecuencia se desvirtúa la imagen de las personas
sencillas, haciéndolos sinónimo de timidez e ingenuidad ,en el mejor de
los casos, aunque en otras ocasiones se relaciona la idea a la pobreza y
la suciedad. Ni lo uno, ni lo otro. La sencillez no es pobreza ni
mendicidad, es tener lo que se necesita pero sin caprichos
superficiales. La sencillez no es suciedad, la pulcritud no está reñida
con la humildad del corazón.
Ahora bien, el valor de la sencillez
tiene distintas manifestaciones ¿Qué hace una persona para ser
sencilla? En el caso de nuestra forma de hablar podemos citar varios
ejemplos. Una persona sencilla:
Utiliza con mesura la palabra,
evitando acaparar las conversaciones para convertirse en el centro de
atención; del mismo modo su lenguaje es apropiado, sin recurrir a
palabras altisonantes, de mal gusto o frases corrientes para hacerse
notar.
Tiene un lenguaje comprensible y adecuado a la ocasión, sin
caer en el uso de palabras cultas o rimbombantes, para formar una imagen
erudita y de vasto conocimiento, lo cual no siempre esta de acuerdo a
nuestra realidad.
Evita hablar en todo momento de sus logros,
aciertos y reconocimientos alcanzados. Si bien es molesto escuchar
hablar “de la buena fortuna” presente, llega al punto de intolerable,
exaltar las glorias pasadas (yo hice, yo tuve), que en nada concuerdan
con la situación actual. Lo más digno, es omitir toda manifestación
ostentosa de nuestra inteligencia, habilidades y bienes materiales.
Podemos decir que internamente, nuestras ideas y pensamientos deben estar libres de todo rebuscamiento y complicación.
Es de igual importancia la forma en la que se aprecian los bienes materiales, porque la sencillez nos hace:
Adquirir, poseer y utilizar aquellos bienes que son necesarios,
evitando el lujo inútil o el capricho. Es bueno comprar cosas de buena
calidad que duren y que nos presten el servicio que se desea durante más
tiempo y con más eficiencia, pero no por la presunción y la
manifestación de una desahogada posición económica.
Todos debemos
luchar por superarnos, tener una forma de vida más digna, superarnos
profesionalmente, pero siempre con sencillez.
La persona sencilla
no se exalta ni menosprecia, aprecia a las personas por lo que son, lo
cual permite un diálogo amable y una amistad sincera. Todos sus bienes y
posesiones están a disposición de los demás.
El valor de la
sencillez nos ayuda a superar el deseo desmedido por sobresalir,
sentirnos distinguidos y admirados sólo por la apariencia externa.
Nuestro interior, nuestro corazón es lo que verdaderamente cuenta. Una
persona sencilla gana más corazones.
CUANDO RECUPERES TU PODER (Por Javier Lopez)
lunes, 29 de mayo de 2023
LOS 7 GRADOS DEL AMOR (Por Julio Isaac Venegas)
HASTA PRONTO AMOR (Por Tatiana Gomez)
ALGUNAS REGLAS SOCIALES QUE PUEDEN AYUDARTE (Por Mis Razones para Amarte)
IDENTIFICA LA HERIDA DE TU INFANCIA (Por Paicóloga)
NADA OCURRE AL AZAR (Por Antonio Portillo)
EDUCACIÓN PROVISIONAL Y DEFINITIVA (Por José Miranda)
Hola gente, hablemos de educación que aunque toda la recibida es válida, hay una primera parte que la considero provisional y otra definitiva.
A partir del nacimiento se empieza a recibir información e instrucción, tanto de nuestros padres, colegios, el entorno y otros.
Durante los 7 primeros años aproximadamente estamos muy receptivos y con gran capacidad de asimilación porque necesitamos crear nuestra personalidad con todo lo que vamos aprendiendo en los distintos medios que frecuentamos, y con lo aprendido nos vamos desenvolviendo y creando nuestras formas y estilo de vida.
Resulta que cuando se llega a la edad adulta muchas de las cosas o casos que nos enseñaron otras personas, o que aprendimos a través de la observación han cambiado y otras nos damos cuenta de que no son del todo correctas, porque nosotros pensamos y sentimos que deberían ser de otra forma y manera.
Llegado a este punto pueden suceder dos cosas, que aceptemos todo tal cual está aprendido y asimilado y sigamos con nuestra vida como hasta ahora y nos sumemos al colectivo social conformista sin necesidad de realizar cambios.
O puede suceder que no estemos conformes con algunas o muchas de las realidades que nos fueron enseñadas o inculcadas, y que tengamos nuestra propia idea, visión y comprensión de todo lo que para nosotros significa la vida y sus procesos.
Y es entonces cuando se inicia todo un proceso de des-aprender lo que se considera incorrecto o mejorable y que a nosotros no nos encaja dentro de nuestro parámetros, y de aprenderlo de nuevo adaptado a nuestras formas y dictados de nuestra conciencia y utilizando nuestras capacidades y facultades analíticas, de raciocinio, intuición y otras, y es a lo que yo llamo la “educación definitiva”.
La educación “provisional” es la que de principio se recibe de otras personas y medios, y la definitiva y la que considero auténtica para nosotros, es la que cuando contamos con el necesario desarrollo de nuestras facultades y capacidades la elaboramos a través de nuestras percepciones y formas de valorar, conceptuar y aplicar.
Y también dentro del proceso de validación esta el reciclaje, actualización y adaptación a las corrientes del presente todo cuanto por el avance de las formas de vida pudiese haber quedado desfasado o obsoleto.
Solo son mis ideas, un saludo.
domingo, 28 de mayo de 2023
ALGUNA IDEA DOMINGUERA (Por José Miranda)
Hola a todas esas gentes que leen mis cosas y casos, ¿Qué tal estáis? Hoy es domingo y no habéis tenido que atender las cuestiones profesionales, pero sí las de la propia vida, las del diario que en definitiva son las más relevantes, pues aunque la profesión es muy importante, pero hay que reconocer que su base es la de proveer de lo necesario para el sustento y abastecimiento propio y de la familia.
Pero cierto es que cada día independientemente que sea laboral o no, trae su propio aprendizaje contenido en sus circunstancias y situaciones, pues nuestra escuela universal está sabiamente diseñada y dirigida, y para cada caso, cosa o situación tiene adaptadas y programadas sus asignaturas en forma de lecciones y evaluaciones y es muy evidente que los domingos y festivos no nos libramos del estudio aunque se trate de escenarios y lecciones diferentes, y por supuesto que todas son igual de importantes.
Todas estas realidades conviene tenerlas en cuenta y obrar en consecuencia, aunque también es necesario no estar preocupados ni condicionados por estas realidades, pues todo debe procesarse de forma normal, sencilla y fluir con las corrientes del momento con armonía.
Dicho lo dicho disfrutad del domingo y recuperar energías que mañana es lunes y nos esperan otras tareas y obligaciones, que seguirán siendo nuevos retos y asignaturas porque en tanto estemos en este mundo seguimos estando en la escuela, un saludo.