En mi opinión, la falta de
una reflexión intensa y profunda acerca de las cuestiones principales
para el Ser Humano consiguen que, cuando hacemos un balance serio de
nuestra vida, nos encontremos con la conclusión de que hay frustración,
descontento, desilusión, y hasta rabia.
Hemos convertido la magia
y el milagro que es VIVIR en una rutinaria costumbre que a veces hasta
pesa como una maldición; hemos rebajado la maravilla que es estar en
este mundo y vivos en un hábito al que le hemos retirado el esplendor;
hemos desvalorizado el encanto y lo hemos reducido a un asunto común.
VIVIR –con mayúsculas, que es como se debería escribir siempre- requiere:
ATENCIÓN – porque una vida desatenta es una vida perdida. Y eso es una
gran tragedia. Venir a la vida a VIVIR y no hacerlo es un drama
imperdonable.
HACERSE PREGUNTAS – porque en las respuestas
encontraremos nuestra verdad, lo que deseamos, nuestra auténtica
naturaleza, nuestro camino, nuestra fuerza, y a nosotros mismos.
REFLEXIONAR – una vida sin reflexiones es una vida a la que le falta uno
de los ingredientes principales. Es necesario reflexionar. Es la única
forma de conocerse, de saber, de entender, de comprender, de tener
ideas, de poder tomar decisiones acertadas.
OBSERVAR Y OBSERVARSE
– es un método absolutamente válido para conocer y conocerse. No sólo
se ha de tener en cuenta lo que uno dice o piensa, sino también cómo
lleva eso a la realidad. No vale con conocer el modo de pensar sino que
es necesario conocer el modo de actuar y manifestarse. En la observación
comienza el autoconocimiento.
TOMAR DECISIONES – no es
suficiente con saber, conocer, darse cuenta… es necesario también tomar
decisiones y hacerlas realidad. Si no se toman decisiones todo se queda
en teoría, en proyecto, en utopía, y eso no sirve de nada si no se
convierte en realidad. Hay que tomar decisiones, con sensatez y
valentía, y llevarlas adelante.
En la vida no da tiempo a hacerlo
todo, verlo todo, sentirlo todo, ni estar en todos los sitios, así que
HAY QUE SER SELECTIVO, escoger, decidir qué sí y qué no, pero ESCOGER y
no dejar que los días pasen uno tras otro sin gracia y que tengan que
marcharse al pasado vacíos y con una penosa sensación. NO ESCOGER, o NO
DECIDIR, es una tragedia.
TODAS LAS VIDAS NO TIENEN QUE SER
IGUALES, así que decide cómo quieres que sea la tuya, pero HAZ QUE SEA
LA TUYA. No tienes que copiar otros modelos por obligación, o porque te
parezca que son más interesantes que el tuyo. No pretendas tener una
vida estándar, sino que haz de la tuya LO QUE TÚ QUIERAS.
HAZ QUE TU VIDA SEA PERSONAL, que seas tú mismo, que sea lo que tú quieras y como tú quieras.
Haz que cada día, al llegar la noche y hacer la revisión de cómo fue,
te quedes con una sonrisa plácida o absolutamente satisfecha. Te quedes
pleno y en paz.
Que tu vida sea como tú deseas, dentro de tus
posibilidades y limitaciones (y tendrás que revisarlas, por si acaso no
son tal como tú crees ahora), y que cada día te quedes con la seguridad
de que estás haciendo lo que realmente quieres hacer.
No es fácil, pero tampoco es imposible.
Y sí es gratificante y enriquecedor.
Esta es tu tarea.
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
No hay comentarios:
Publicar un comentario