jueves, 22 de junio de 2023

SOBRE CARICIAS Y OTRAS ARTES (Por José Miranda)

 

Buenos días queridas gentes, aquí estoy de nuevo para opinar sobre otro tema cual es el mundo de las caricias, sus beneficios, contra-indicaciones y efectos secundarios, y su utilización fraudulenta para la obtención de fines ajenos a su naturaleza y condición.
  
Empezaremos por decir que una caricia se puede ofrecer o recibir de muchas formas y maneras, a través de los cinco sentidos que todos conocemos, y también de los sentidos no físicos, como por ejemplo el sentimiento, pensamiento, deseos, etc.
 
Lo más habitual es el suave y delicado roce sobre la piel, la tierna y cariñosa mirada que traspasando lo físico y acaricia el alma, las suaves y dulces palabras que a modo de susurro expresan sentimientos de hermandad, cariño, amor, y otros sentimientos circunstanciales producidos por actividades hormonales relacionadas con el tema de la reproducción o “deporte nacional” según qué caso, etc.
 
 Naturalmente se trata de todo un mundo que puede resultar muy beneficioso, cuando es ingenuo, sencillo natural, auténtico y hermoso, o muy perjudicial cuando es complicado, maquiavelico, fraudulento con el único propósito de obtener beneficios personales, y sin tener en cuenta los perjuicios y daños físicos, morales y espirituales que se les pueden ocasionar a otras personas.
 
Dicho así tal cual suena, parece ser que ambas opciones parten de personas buenas o malvadas, y yo más bien diría que se trata de personas conscientes y de un progreso medio alto, o personas inconscientes de muy escaso progreso cuyo nivel de sensibilidad no es suficiente para valorar y evitar el sufrimiento y dolor ajeno, estas personas van a lo suyo, y si pueden obtener beneficios o placeres no les importa utilizar a otras personas como medios de conseguirlo, se desvinculan de su responsabilidad personal ética y moral, unos porque no la tienen, y otros se excusan con cualquier pretexto.
 
La persona inconsciente y maquiavelica, suele especializarse en el conocimiento y práctica de todo lo que expresa y manifiesta belleza suavidad, ternura, romanticismo, agasajos, cariño, amor, etc., para que sus elegidas víctimas se confíen y les permitan llevar a cabo sus propósitos, resulta que el tiempo es el mayor enemigo de todo engaño o fraude, y la realidad no tardará en abrirse camino y desmontar el tinglado, toda mentira o falsedad no puede permanecer oculta por mucho tiempo, todo se descubre, pero después del engaño o de la estafa, siempre queda un daño que en algunos casos suele ser considerable y difícil de reparar.
 

Las caricias de todo tipo y naturaleza, poseen sus límites de correcto uso y aplicación, en exceso pueden crear adicción, necesidad de obligado cumplimiento, y que si se dejan de recibir o dar, puede ocasionar un cuadro patológico de tristeza, ansiedad, depresión, y algunas otras perturbaciones producidas por la necesidad de recibir esa especie de alimento que constituía su ración diaria de caricias u otras manifestaciones afectivas por el estilo. 

La irremediable necesidad que una persona puede llegar a sentir de ser acariciada, mimada, etc., esclaviza y subyuga a la persona dependiente, que en la procura de recibir su ración diaria de cariño, mimos, caricias etc., suelen aceptar precios, acciones o practicas que pueden llegar a ser degradantes y excluyentes de su dignidad personal y libertad, toda manifestación afectiva, dentro de su correcto círculo de aplicación y en dosis adecuadas, puede constituir un alimento para el cuerpo, el alma o el espíritu, fuera de su círculo y de forma incontrolada o extremada, puede ser motivo de grandes pesares y sufrimientos. Y por hoy nada más, saludos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario