Hola queridas gentes, ¿Que tal estáis? Yo hoy al despertar me sentía muy raro, estaba como disgustado sin que hubiese motivos aparentes, percibía un ambiente cargado con energías de fastidio, desilusión y apatía, gracias a que siempre tengo una vigilancia constante sobre mi pensar y sentir evité el identificarme, y pude investigar y resolver al respecto, y ahora ya libre de influencias estoy contento que considero que es mi estado natural, siempre recomiendo mantener vigilancia sobre el pensar y sentir porque suelen ser las vias de detección y entrada de muchas energías externas.
Y apreciando la vida desde otro ángulo me he encontrado con un hermoso día a estrenar, y no he tenido que solicitarlo, ni comprarlo ni hacer trámite alguno, mi Madre Naturaleza sabe que lo necesito y me lo ha regalado, pero no viene solo, con él viene un paquete muy completo con pruebas, evaluaciones, oportunidades, y también muchas responsabilidades.
Pero en su conjunto resulta maravilloso porque existe una mágica realidad que son pocas las personas que se percatan de ello, y es que aunque un día parece ser que es para todos igual, no es así, para cada una de las personas un día es algo diferente, significa algo diferente, un día de vida es como una jornada de clase en la “escuela de la vida”, y a cada uno de nosotros nos trae circunstancias, situaciones y eventos diferentes, porque la asignatura que toca en el diario es diferente a la de los demás, no mejor ni peor, ni mas o menos importante, simplemente diferente.
Cada vez que
llega un nuevo día, trae consigo oportunidades de muchos tipos, y junto con la lección que toca en el diario existe un espacio para la alegría y el buen humor que simplifica y endulza la propia vida, a cada uno le da lo que por Ley le
corresponde, si yo realice en anteriores días buenas obras, posiblemente
me traerá bien y hermosura, y si me he dedicado a perjudicar y hacer
daño, me traerá circunstancias y situaciones productoras de
dificultades, perturbaciones y posiblemente dolor, que me obligarán a
reconocer mis errores y rectificar, no como castigo, porque el castigo
no existe, sino como medio de compensación y oportunidad de aprender lo
necesario para no incurrir en los mismos errores.
No hay comentarios:
Publicar un comentario