—¿Y
cómo salir de este laberinto? ¿Cómo gestionar este mundo en el que cada
persona camina “hipnotizada” con lo que cree que es cierto, lo que
debería ser la “verdad”, lo que debería conseguir en su vida, o lo que
habría de ocurrir en el mundo? ¿Cómo sobrevivir a este mar de
expectativas, de heridas interiores anhelando ser sanadas por otros, de
amores que son desamores y de fachadas que ocultan todo lo oscuro que
hay detrás?
—Comprendiendo
ese mundo y reconociendo que tú también formas parte de él. No vas a
salir del laberinto juzgando o reforzando tus expectativas, sino
entendiendo profundamente la raíz de las cosas, la esencia de las
personas, su historia personal, sus triunfos y derrotas. Las “reglas” de
la vida humana. Tú no eres especial. Tu verdad no es mejor que la de
nadie. Tu luz camina de la mano de tu oscuridad. Y mientras no lo
comprendas, seguirás separado de los otros. Anhelando cambios en los
demás mientras tú te “santificas”. Ahí has abierto una brecha: “ellos y
yo”. Pero ellos también son como tú. Lo que pasa es que aún no te has
dado cuenta. Aún no has mirado hacia ti. Aún no te has perdonado.
—¿Qué significa que no me he perdonado?
—Que
mientras no perdones a los demás, no podrás perdonarte a ti mismo.
Mientras no los comprendas, no te comprenderás. Anhelas ser lo que no
eres, cuando ya ERES eso que anhelas ser. Solo has de ampliar tu
perspectiva.
—Entonces, ¿ese laberinto está en mí?
—Ese
laberinto está en todos los seres humanos que se niegan a comprender, a
mirar, a observar. A divisar los alrededores desde un espacio de calma y
cordialidad. Esa “no-comprensión” os lleva a elevaros por encima de los
demás y a consideraros ajenos a lo que sucede en la humanidad, cuando
vosotros mismos formáis parte de ella. En realidad, el laberinto no
existe. Está en vuestra propia mente.
—Entonces, ¿cómo salir del laberinto?
—Te
lo acabo de decir: reconociendo que no existe y que es una creación
vuestra. Cuando os abráis a comprender(os) en lugar de juzgar(os) y
señalar(os) con el dedo, “saldréis” del laberinto.
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