Hola queridas gentes, hoy voy a versar sobre las obligaciones que nos impone la vida, porque esta claro que unque
somos, o deberíamos de ser personas libres, todo es relativo, porque en la vida
de cada uno de nosotros hay una serie de obligaciones a las que tenemos que
hacer frente diariamente, tanto si nos gusta como si no, por un lado nuestro
cuerpo físico nos demanda una serie de atenciones en cuidados y mantenimiento, y por otro lado
nosotros como Seres espirituales estamos en este mundo en el cumplimiento de
una misión de aprendizaje y capacitación, que es el motivo de nuestra existencia
como personas por estos mundos.
El cumplimiento de tal misión también conlleva obligaciones por cumplir, y todas las obligaciones son muy importantes, porque si no cuidamos el cuerpo aparece la enfermedad y nos lo hace pasar mal, y si no hacemos lo que hemos venido a hacer, que es el cumplimiento de nuestra misión o destino, nuestra alma, nuestro espíritu y muchos Seres involucrados y comprometidos en programas de ayuda, guía, orientación, protección, etc., a través de la intuición y la voz de nuestra conciencia nos producirán sentimientos de intranquilidad, insatisfacción, una especie de vacío interior un tanto inexplicable, apatía y otras formas de llamar nuestra atención con el propósito de que nos demos cuenta de posibles errores y rectifiquemos.
Somos
muchas las personas que creemos que podemos hacer siempre y en todo momento lo
que nos venga en gana, que para eso somos mayores de edad, pero eso no es
cierto, la vida siempre nos otorga una parte libre y nos impone otra obligada, y es de lo
más inteligente atender a ambas con total aceptación y entrega, de lo contrario
es como nadar contracorriente, que cuesta más esfuerzo y se avanza menos, y a veces
si la corriente es muy fuerte somos
arrastrados en direcciones opuestas a nuestros propósitos.
La
Naturaleza se comporta como la mejor de las madres, y todo cuanto nos ofrece,
ya sea voluntario o impuesto, es para bien de todos nosotros, Ella nos cuida
con exquisitez y esmero aunque nosotros lo entendamos a nuestra manera y
pensemos lo contrario.
Además de las obligaciones personales, todo círculo, asociación,
comunidad, empresa, etc., con el que tengamos relación, nos aportará algún tipo
de beneficio y también obligaciones a cumplir, si yo me compro un coche me aportará un
servicio y a su vez unas obligaciones de pago de impuestos, seguros, revisiones
etc., y si se trata de una casa ídem de lo mismo, si consigo una pareja también
obtendré ventajas y obligaciones, los hijos disfrutamos de las atenciones de
nuestros padres y a su vez tenemos obligaciones para con ellos, todo cuanto se
incorpore a nuestra persona o vida, nos trae algún tipo de obligación a la que
hemos de hacer frente.
Las
obligaciones forman parte de la escuela de la vida, y guardan una estrecha
relación con la responsabilidad y la calidad personal, pues si somos personas
responsables y justas intentaremos cumplir con todas nuestras obligaciones.
Las personas irresponsables e injustas hay casos en que siempre que pueden les cargan sus obligaciones a otras personas, y también hay casos, en que aparte de las obligaciones propias, intentamos llevar las de otras personas pensando que le hacemos un favor, estos casos son muy frecuentes entre padres e hijos, a veces los padres realizamos tareas o actos que corresponden a nuestros hijos como demostración de que les queremos y deseamos ayudarles, y en estos casos no obramos acertadamente, porque la propia vida te ofrece de forma equilibrada, las ventajas y obligaciones correspondientes de todas las cosas.
Si nosotros
dejamos que disfruten de las ventajas, y las obligaciones e inconvenientes se
las quitamos, es una equivocada enseñanza que como consecuencia obtendrán un
concepto equivocado de la vida, que después les pasará su correspondiente
factura, todo o casi todo suele tener una parte voluntaria y otra obligada y
ambas contienen una parte de la enseñanza y capacitación formando un conjunto,
si le quitamos una de las partes, el conjunto queda desequilibrado e incompleto,
y por tanto la enseñanza es incompleta.
Las obligaciones,
cada uno las suyas, salvo en los casos de ayuda fraterna hacia personas
convalecientes, o minusválidas, ancianos, niños dependientes, etc.
El exceso
de buena voluntad, motiva que en ocasiones portamos nuestras propias cargas y
parte de las de los demás, y en consecuencia vamos muy al límite de nuestras
fuerzas, y esta realidad siempre nos pasa factura.
El ser generoso es muy bueno, pero dentro de los límites del correcto uso, y teniendo muy en cuenta que cada persona tiene que hacer frente a todas las condiciones y circunstancias de su vida, porque cada una de ellas es una parte de la enseñanza a recibir, o forma parte del programa de entrenamiento de capacitación.
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