Hola gentes de este mundo,
¿Qué tal lo estáis pasando?, ¿Estáis disfrutando o padeciendo?, también existen
los términos medios o neutros, donde ni una cosa ni la otra, pero desde una
actitud positiva y amorosa, donde la luz del espíritu da claridad a todos los
procesos de entendimiento y comprensión, la Vida, en todo lo que la conforma,
es satisfacción, es un dejarse llevar por la armonía y equilibrio que se
manifiesta a través de toda la Naturaleza, donde hasta el detalle más
insignificante, tiene su razón de ser a favor de todo lo que es, ha sido y
será.
Nuestro nivel de comprensión es muy básico, muy condicionado, muy pobre, y hasta lo más elemental, lo vemos, valoramos y enjuiciamos de forma distorsionada, todo lo que elaboramos en nuestro laboratorio interior, lleva nuestro sello particular, queda adaptado a nuestras formas, con nuestros defectos y virtudes, la luz y vibración que emitimos, va condicionada por el perfil psicológico que nos caracteriza, la misma cosa, unos la vemos del derecho y otros del revés, unos para bien y otros para mal, ¿quién tiene la razón?, ¿quién está en lo cierto, y quién en el error?.
Cada persona tiene su
verdad particular, que es la expresión y manifestación del nivel exacto en el
que se encuentra dentro del sendero a recorrer en su programa evolutivo, cuando
iniciamos nuestro caminar por la vida, todos partimos de la ignorancia al
igual que cuando ingresamos por primera vez en los colegios, y todo cuanto
existe en el sendero a recorrer, a modo de condiciones favorables y
desfavorables y neutras, son las lecciones a recibir, y las pruebas a superar,
que poco a poco nos van despojando de la ignorancia y nos queda el conocimiento
y las capacidades que hemos tenido que desarrollar para salvar los obstáculos y
dificultades del camino.
Tanto facilidades como las dificultades por las que
tenemos que pasar a lo largo de nuestra vida, son un bien ignorado, mal
valorado, mal interpretado y en ocasiones mal ejecutado, cuando una cosa no coincide con
nuestros gustos y preferencias, intentamos descartarla sin intentar averiguar
qué es lo que nos trae, qué enseñanza encierra, qué tesoro esconde, y que tenemos
que descubrir para nuestro bien.
Cuando estamos en el colegio, después de la clase teórica nos ponen el problema para averiguar si hemos comprendido la lección, o hemos de repetirla, el problema debe tener su nivel de dificultad que irá en relación al nivel de estudios que queremos alcanzar, el problema es parte importante del programa de estudios, y si se resuelve favorablemente significa que pasamos a la fase siguiente, y si se suspende es necesario repetir porque hay algo importante que aún no hemos entendido y comprendido.
La Vida es eso, “una
escuela” donde aprendemos la “Ciencia de la Vida”, la más importante de las
escuelas, la que nos presenta los problemas más difíciles de resolver, pero al
estar y pertenecer a la Vida, no nos queda otra, si no aprendemos por un método
lo haremos por otro, si no se aprende por la acción del Amor, se aprende por el
dolor, son la dos opciones con las que contamos, y nosotros elegimos cuál de
ellas nos interesa.
La ignorancia va siempre hacia lo fácil, hacia lo
placentero, y las dificultades y todo lo que no coincide con sus preferencias,
intenta descartarlo o intentar que otro cargue con el “muerto”, busca siempre
la satisfacción, haciendo solo lo que le apetece y complace, el actuar de esta forma o manera nos conduce hacia la meta del dolor, porque hay cosas y casos que no son placenteros ni apetecibles pero son imprescindibles para mantener un equilibrio y la armonía.
Al ser ignorancia
no comprende que muchas cosas en nuestra vida es un lote indivisible, no vale decir esto lo
quiero y esto no, así porque sí, hay cosas que se pueden modificar o
trascender, pero también implican trabajos de equivalencia, para que recibamos
la enseñanza que encierra lo que hemos modificado o trascendido.
Cuando
aceptamos las circunstancias adversas como las evaluaciones de la “escuela de
la vida” no hay padecimientos, hay concentración e interés por aprender lo que
hay que aprender, y aprobar lo que la vida nos presenta a modo de examen, el
padecer es la consecuencia de la incomprensión y resistencia ante una situación
o circunstancia, que ha llagado a nuestra vida para nuestro bien, pero que no
estaba dentro de nuestras perspectivas, y eso nos contraria y nos hace padecer.
Cuando convirtamos nuestras sombras en luz, o nuestros defectos en virtudes,
desaparece todo padecer, todo se comprende, se sabe el porqué y para qué, todo
se acepta y se colabora en aras del equilibrio y la armonía.
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