Hola
queridas gentes, hoy vamos a versar sobre algunos aspectos referente a
la familia, que sin lugar a dudas es muy importante en la vida de todas
las personas, somos muchas las personas que nos gustaría poseer o
pertenecer a esa
familia idealizada y "perfecta", pero en realidad ¿Cuál es la familia perfecta?
Para dar
comienzo voy a hacer algunas valoraciones y consideraciones de lo que yo
entiendo por la familia, y lo voy a hacer teniendo en cuenta los aspectos actuales y trascendentes.
La familia
es sin lugar a dudas, el eje alrededor del cual gira la continuación de la
mayor parte de las formas de vida, sobre todo en la hominal y animal, todo ser
cuando llegamos a este mundo necesitamos de otros seres que nos reciban y nos
arropen con su amor y cariño, y nos proporcionen todos los alimentos que
necesita nuestra alma, espíritu, cuerpo y alguna cosa más, y todo ello, a ser
posible, con la delicadeza y ternura de una madre, un padre, los abuelos,
hermanos y demás, y resto de atenciones necesarias hasta que nuestra madurez
nos permita caminar por sí solos, ser autosuficientes y formar nuestra propia familia.
Las familias las componen de tres a cuatro generaciones, que son los abuelos, los padres, los hijos, los nietos, los biznietos y en algunos casos los tataranietos.
Con el esfuerzo y aportaciones del conjunto se
garantiza lo necesario para cubrir al menos, las necesidades básicas esenciales
del conjunto, o por lo menos así creo que debería de ser, porque con la mecánica
de los tiempos modernos, se están devaluando estos valores tan importantes y
esenciales, hay muchos casos en que la atención e interés de algunas gentes está
orientado a las tecnologías y resto de montajes sociales, relacionados con
modas, apariencias, destacar, diversiones, ser centro de atención etc., y se descuidan otros
valores prioritarios como es los de la familia.
En lo que se
refiere a la parte trascendente, todo ser que necesite venir a este mundo, a
realizar sus cursos de aprendizaje y capacitación espiritual en la “escuela de la vida”,
necesita de un cuerpo físico y una familia de acogida, adaptada a su nivel de
ser y saber, y que dicha familia le proporcione las condiciones y elementos necesarios
para producir las circunstancias, situaciones y escenarios propicios y
adaptados a las características de las enseñanzas programadas por recibir, y principal
motivo de la visita a este mundo.
Cada enseñanza posee su parte teórica, que es la observación, diferentes formas de recibir información e instrucción, y la parte práctica que corresponde a la resolución de las circunstancias y situaciones del diario vivir, cada Ser que venimos a esta escuela, traemos unas asignaturas prioritarias, y en relación a estas asignaturas son las características y peculiaridades de nuestra familia, es una familia a medida que nos ayude a aprender, comprender y superar, el programa de vida minuciosamente confeccionado y estructurado, o destino a cumplir como se le suele llamar.
Teniendo en
cuenta todas estas indicaciones, yo estoy seguro y afirmo, que nuestra familia
es la familia perfecta.
Yo confieso que en mis tiempos de la pubertad y parte de la adolescencia, me avergonzaba de mi familia, porque mi hogar era muy humilde y los recursos eran mínimos, y ello me situaba en inferioridad de imagen e importancia según las corrientes populares de aquella época y lugar, pues por aquellos tiempos estaba en pleno auge el famoso dicho de: tanto tienes, tanto vales, y en mi familia teníamos lo justo para la subsistencia, y cuando yo veía a otros jóvenes que podían estudiar y participar en acontecimientos propios de adolescentes, pues me sentía un poco marginado, y claro, de alguna manera culpaba a mis padres porque no me daban lo que a otros les daban.
Está claro
que mi caso no es el único, a lo largo de mi paso por la vida he visto a hijos que se
quejan y avergüenzan de sus padres, a padres que también se avergüenzan de sus
hijos, porque son malos estudiantes, o porque los dejan quedar mal ante el círculo
social al que pertenecen o intentan pertenecer, o no pueden conseguir a través
de ellos, lo que no fueron capaces de hacerlo por ellos mismos, hay mil razones
por las que yo he visto a padres descontentos y con problemas de aceptación
hacia sus propios hijos, “son la vergüenza de la familia”, nosotros somos los
iluminados y ellos el garbanzo negro.
También he visto a muchos esposos que no se aceptaban, por considerarse superior al otro, en estos casos nos gusta aprovecharnos de lo que nos interesa del otro, pero ante los demás nos avergonzamos porque lo consideramos inferior y supuestamente devalúa nuestra imagen.
Nuestra
familia es a medida, es todo lo que necesitamos para cumplir con nuestro
programa de estudios espirituales, que es a lo que hemos venido a este mundo, y
esa persona a la que vemos inferior, y de la que nos avergonzamos, posiblemente
este en planos superiores a nosotros, porque la humildad y entrega en servicio fraterno engrandece, mientras
la auto-importancia y prepotencia empequeñece.
Nuestra familia es perfecta desde la perspectiva espiritual y trascendental, es el resultado de un trabajo minucioso y perfectamente coordinado entre todos los Seres encargados e interesados en cada una de nuestras sucesivas vidas humanas, todas ellas entrelazadas y dentro de un orden de valores y prioridades.
Yo me avergüenzo hoy de haberme avergonzado de mis padres, ellos me dieron todo cuanto tenían, que es más de lo que yo le he dado a los míos, porque el sacrificio que ellos hicieron por mí, fue mayor que el que yo he hecho por los míos. Mi familia fue y es perfecta, doy gracias por ello, no quiero nada más, Saludos.
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