viernes, 26 de enero de 2024

LA FAMILIA PERFECTA (Por José Miranda)

 

  Hola queridas gentes, hoy vamos a versar sobre algunos aspectos referente a la familia, que sin lugar a dudas es muy importante en la vida de todas las personas, somos muchas las personas que nos gustaría poseer o pertenecer a esa familia idealizada y "perfecta", pero en realidad ¿Cuál es la familia perfecta?
 
Para dar comienzo voy a hacer algunas valoraciones y consideraciones de lo que yo entiendo por la familia, y lo voy a hacer teniendo en cuenta los aspectos actuales y trascendentes.
 
La familia es sin lugar a dudas, el eje alrededor del cual gira la continuación de la mayor parte de las formas de vida, sobre todo en la hominal y animal, todo ser cuando llegamos a este mundo necesitamos de otros seres que nos reciban y nos arropen con su amor y cariño, y nos proporcionen todos los alimentos que necesita nuestra alma, espíritu, cuerpo y alguna cosa más, y todo ello, a ser posible, con la delicadeza y ternura de una madre, un padre, los abuelos, hermanos y demás, y resto de atenciones necesarias hasta que nuestra madurez nos permita caminar por sí solos, ser autosuficientes y formar nuestra propia familia.
 
Las familias las componen de tres a cuatro generaciones, que son los abuelos, los padres, los hijos, los nietos, los biznietos y en algunos casos los tataranietos. 
 
Con el esfuerzo y aportaciones del conjunto se garantiza lo necesario para cubrir al menos, las necesidades básicas esenciales del conjunto, o por lo menos así creo que debería de ser, porque con la mecánica de los tiempos modernos, se están devaluando estos valores tan importantes y esenciales, hay muchos casos en que la atención e interés de algunas gentes está orientado a las tecnologías y resto de montajes sociales, relacionados con modas, apariencias, destacar, diversiones, ser centro de atención etc., y se descuidan otros valores prioritarios como es los de la familia.
 
En lo que se refiere a la parte trascendente, todo ser que necesite venir a este mundo, a realizar sus cursos de aprendizaje y capacitación espiritual en la “escuela de la vida”, necesita de un cuerpo físico y una familia de acogida, adaptada a su nivel de ser y saber, y que dicha familia le proporcione las condiciones y elementos necesarios para producir las circunstancias, situaciones y escenarios propicios y adaptados a las características de las enseñanzas programadas por recibir, y principal motivo de la visita a este mundo.
 
Cada enseñanza posee su parte teórica, que es la observación, diferentes formas de recibir información e instrucción, y la parte práctica que corresponde a la resolución de las circunstancias y situaciones del diario vivir, cada Ser que venimos a esta escuela, traemos unas asignaturas prioritarias, y en relación a estas asignaturas son las características y peculiaridades de nuestra familia, es una familia a medida que nos ayude a aprender, comprender y superar, el programa de vida minuciosamente confeccionado y estructurado, o destino a cumplir como se le suele llamar.
 
Teniendo en cuenta todas estas indicaciones, yo estoy seguro y afirmo, que nuestra familia es la familia perfecta
 
Yo confieso que en mis tiempos de la pubertad y parte de la adolescencia, me avergonzaba de mi familia, porque mi hogar era muy humilde y los recursos eran mínimos, y ello me situaba en inferioridad de imagen e importancia según las corrientes populares de aquella época y lugar, pues por aquellos tiempos estaba en pleno auge el famoso dicho de: tanto tienes, tanto vales, y en mi familia teníamos lo justo para la subsistencia, y cuando yo veía a otros jóvenes que podían estudiar y participar en acontecimientos propios de adolescentes, pues me sentía un poco marginado, y claro, de alguna manera culpaba a mis padres porque no me daban lo que a otros les daban.
 
Está claro que mi caso no es el único, a lo largo de mi paso por la vida he visto a hijos que se quejan y avergüenzan de sus padres, a padres que también se avergüenzan de sus hijos, porque son malos estudiantes, o porque los dejan quedar mal ante el círculo social al que pertenecen o intentan pertenecer, o no pueden conseguir a través de ellos, lo que no fueron capaces de hacerlo por ellos mismos, hay mil razones por las que yo he visto a padres descontentos y con problemas de aceptación hacia sus propios hijos, “son la vergüenza de la familia”, nosotros somos los iluminados y ellos el garbanzo negro
 
También he visto a muchos esposos que no se aceptaban, por considerarse superior al otro, en estos casos nos gusta aprovecharnos de lo que nos interesa del otro, pero ante los demás nos avergonzamos porque lo consideramos inferior y supuestamente devalúa nuestra imagen.
 
Nuestra familia es a medida, es todo lo que necesitamos para cumplir con nuestro programa de estudios espirituales, que es a lo que hemos venido a este mundo, y esa persona a la que vemos inferior, y de la que nos avergonzamos, posiblemente este en planos superiores a nosotros, porque la humildad y entrega en servicio fraterno engrandece, mientras la auto-importancia y prepotencia empequeñece.

 Nuestra familia es perfecta desde la perspectiva espiritual y trascendental, es el resultado de un trabajo minucioso y perfectamente coordinado entre todos los Seres encargados e interesados en cada una de nuestras sucesivas vidas humanas, todas ellas entrelazadas y dentro de un orden de valores y prioridades. 

 Yo me avergüenzo hoy de haberme avergonzado de mis padres, ellos me dieron todo cuanto tenían, que es más de lo que yo le he dado a los míos, porque el sacrificio que ellos hicieron por mí, fue mayor que el que yo he hecho por los míos. Mi familia fue y es perfecta, doy gracias por ello, no quiero nada más, Saludos.

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