Si
estás mal por la pérdida de un ser querido, trate de no dejar que la
desesperación se convierta en depresión y otras enfermedades.
De
hecho, no has perdido a nadie, ya que la muerte es simplemente un
cambio de domicilio (¡Recuerda! Somos espíritus viviendo experiencias en
la Tierra)
Jesús aclaró que en la casa de nuestro Padre había muchas viviendas, es
decir, nuestros seres queridos acaban de volver hacia estos Planos
espirituales, donde todavía están vivos pensando en nosotros, visitando
cuando pueden y vibrando por nosotros con la misma intensidad que antes.
Donde
quiera que esté su Ser querido, el progreso siempre está llamando al
espíritu a nuevos aprendizajes. No creas que los llamados "muertos"
viven desocupados. Tan pronto como se sienten adaptados a la nueva
condición, los espíritus están con mucha curiosidad para estudiar y
trabajar, ya que reconocen que hay vida en todas las dimensiones.
Trate
de no obstaculizar el progreso del alma que ha regresado al mundo
espiritual con llamamientos dramáticos e inoportunos. A través del
pensamiento, dirígete a él con palabras de aliento y paz, para que tú
también puedas cumplir las obligaciones por las que aún estás en las
dimensiones de la materia.
No
quieras anticipar tu regreso para volver al Plano espiritual para
estar al lado del Ser querido, porque cualquier precipitación de tu
parte, consciente o inconscientemente, solo retrasará este probable
reencuentro.
José Carlos De Lucca
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