lunes, 1 de abril de 2024

SOBRE EL TRIUNFO Y EL FRACASO según José 1ª Parte (Por José Miranda)

 


Buenos días a golpe de lunes,  ¿Qué tal nos fue este finde tan especial? ¿Hemos triunfado o hemos fracasado en nuestra vida y propósitos? Pues lo del triunfo y el fracaso es muy relativo, y es lo que a continuación vamos a tratar con la idea de esclarecer algunos conceptos al respecto, que no se ajustan a las realidades de lo que es la vida y sus infinitos procesos, según mis apreciaciones.
 
La imagen y concepto del triunfo y el fracaso está bastante estereotipada, alterada y adaptada a los intereses de unos cuantos, como en muchos otros casos, se han construido unos moldes a favor y conveniencia de algunos frentes sociales y poderes sociales, económicos, sobre todo al consumismo, y ya tienen estipulado lo que representa triunfo y fracaso, al triunfador o triunfadora, ya se le ha asignado un nivel de estudios, nivel económico, nivel social, las profesiones, aunque todas son importantes y necesarias para el funcionar de una sociedad, solo algunas pertenecen a la gente triunfadora, y las otras a los fracasados. 
 
Un abogado, un político, un representante de Dios (o del diablo), un empresario con mucho poder económico, un famoso por el motivo que sea, etc., estos perfiles pertenecen según los cánones sociales, a gente triunfadora, gente importante, la flor y nata de la sociedad.
 
Y por otro lado está la persona que barre y limpia las calles de nuestra ciudad, el pastor que está en los montes con sus rebaños, el jornalero del campo, el albañil que pasa gran parte de su vida en un andamio, la señora de la limpieza, el ama de casa, las personas que venden sus productos en el mercadillo, aquel que se ofrece para cualquier trabajo porque tiene que dar de comer a su familia, y muchas otras personas que pertenecen a este perfil, se suele decir que pertenecen al grupo de los no triunfadores, gente insignificante, gente que pasa por el mundo sin dejar huella, viven simplemente, pero ni son triunfadores ni importantes. 
 
Esta influencia social y colectiva, es lo que se respira en la calle, en algunos colegios, en muchas reuniones, y por si fuera poco en nuestros hogares, porque como hay un aparato al que le llamamos televisión, pues las grandes potencias comercializadoras de todo tipo de productos, y muchas otras cosas que han incluido en la oferta y la demanda, como valores, nombramientos, títulos, etc. que nunca y bajo ningún motivo o concepto deberían pertenecer a ningún tipo de mercado, y que son quienes sostienen económicamente a las cadenas televisivas, nos dicen de continuo quienes son los triunfadores y los fracasados.
 
 Naturalmente si quieres triunfar has de hacer o adquirir lo que ellos te dicen, si quieres pertenecer al grupo de gente importante, lo mismo, pero soltando la pasta, pagando y volviendo a pagar, u ofreciéndote como chivo expiatorio, o chico o chica para todo lo que guste mandar o practicar, y si haces todo lo que ellos te indican o imponen, te darán el título de triunfador y posiblemente el de importante, aunque en el fondo nos sintamos sucios, emporcados, engañados, y hasta prostituidos. 
 
Pero contamos con un pergamino que dice que somos triunfadores, porque hemos cumplido con los mandamientos de la “ley del consumismo” y otros inventos sociales orientados a clasificar y dividir a la sociedad en grupos, entre lo que están los triunfadores, los mediocres, los que ni fú, ni fá, y los fracasados.
 
 Como hoy no me apetece seguir escribiendo, mañana hablaré sobre lo que yo considero importante, insignificante, triunfo y fracaso. 
Por cierto el fracaso no existe, procurad ser güenos y hasta mañana.

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