¿Quién te hace sufrir? ¿Quién te rompe el corazón? ¿Quién te lastima?
¿Quién te roba la felicidad o te quita la tranquilidad? ¿Quién controla
tu vida?
Podrías armar toda una lista de sospechosos o culpables.
Probablemente sea lo más fácil, sólo es cuestión de pensar un poco e ir
nombrando a todas aquellas personas que no te han dado lo que te
mereces, te han tratado mal o simplemente se han ido de tu vida,
dejándote un profundo dolor que hasta el día de hoy no podés procesar .
Pero ¿sabes? No necesitas buscar nombres. La respuesta es más sencilla
de lo que parece, y es que nadie te hace sufrir, te rompe el corazón, te
daña o te quita la paz. Nadie tiene la capacidad al menos que vos se lo
permitas, le abras la puerta y le entregues el control de tu vida.
Si lograses darte cuenta de eso, todo en tu vida se volveria más sencillo!!
Las personas no sufrimos por lo que nos pasa sino por la interpretación
de lo que nos pasa. Muchas veces sufrimos por tratar de darle respuesta
a preguntas que taladran nuestra mente...¿Por qué no me llamó? ¿No
piensa buscarme? ¿Por qué no me dijo lo que yo quería escuchar? ¿Por qué
hizo lo que más me molesta? Pero en verdad
no se sufre por la
acción de la otra persona, sino por lo que sentimos, pensamos e
interpretamos de lo que hizo, dándole así el control de nuestra
existencia.
Lo más curioso del asunto es que la gran mayoría de las
personas que nos "lastimaron", siguen sus vidas como si nada hubiera
pasado; algunas inclusive ni se llegan a enterar de todo el sufrimiento
que estás viviendo.
No podemos pasarnos la vida cediendo el poder a
alguien más, porque terminamos dependiendo de las elecciones de otros,
convertidos en marionetas de sus pensamientos y acciones.
Definitivamente nadie puede decidir por nosotros. Nadie puede obligarnos
a sentir o hacer algo que no queremos, tenemos que vivir en libertad.
No podemos estar donde no nos necesiten ni donde no quieran nuestra
compañía. No podemos entregar el control de nuestra existencia, para que
otros escriban nuestra historia.
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