domingo, 30 de junio de 2024

SOBRE OFENSAS Y HERIDAS PENDIENTES POR SANAR (Por Carlos Coronel)

 

Cuando una acción, palabra o hecho nos ofende, hiere o lastima, hay que preguntarte porque nos pasa esto.
Todos cargamos recuerdos no gratos, unos mas que otros. No todos han superado, sanado, cicatrizado esas heridas, esas malos momentos.
Si hay algo que vuelve a rozar esa llaga, sentiremos dolor y reaccionaremos automáticamente, sin pensarlo.
Entonces debemos revisar muy dentro si aún quedan heridas sangrantes que no han cerrado, trabajar en ellas mediante el perdón y si no las superamos, acudir a un profesional para pedir apoyo acertado.
Sentirse ofendido es una señal de alarma en puntos que requieren nuestra atención y cuidado.
Buen día peregrino!!

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