Reflexiones mañaneras
“¿Viajar para vivir?”
Lee el mensaje de la imagen. Sin duda es de alguien que ansía viajar o seguir haciéndolo por encima de todo.
No es el de una persona que ya ha viajado lo suficiente.
Y digo lo “suficiente” ya que cuando eso ocurre -y es aplicable a toda experiencia- uno se da cuenta que nada contiene ese poder mágico de hacernos felices de verdad.
Ningún lugar o experiencia tiene ningún poder mágico de por sí y de forma segura.
Uno -como dice el texto de la imagen- puede trabajar y trabajar para viajar y que luego ese añorado viaje sea un infierno...
Nos ha pasado muchas veces con todo tipo de experiencias en las cuales pusimos una expectativas irreales.
En realidad no habría que darle ninguna expectativa a nada ni a nadie.
Simple-mente movernos por nuestros gustos y apetencias, tratar de alcanzarlas sin duda que sí, pero sin pérdidas de paz, falsos anhelos, o creer que ahí está nuestra “salvación”.
Volviendo al ejemplo del viajar.
Me pregunto que habrá en la vida presente del autor que no ha conseguido estar feliz, contento y con una mente satisfecha.
¿Por qué ese ansia por viajar?
¿De qué huye?
¿De qué incómoda situación quiere evadirse, salvarse…?
¿No se da cuenta de que por mucho que viaje ocurrirán dos cosas?
-Una es que volverá de nuevo a casa…
-Otra es que vaya a donde vaya siempre irá con un acompañante del cual no puede librarse: “su estado mental”.
Y puede que durante un tiempo el cambio de escenario le distraiga pero las sensaciones y emociones de su incómodo presente volverán a aparecer allá donde se encuentren, pues somos como “caracoles mentales”: Siempre nos llevamos la mente a cuestas y percibiremos el mundo y a los demás a través de ella.
¿Y cuando no pueda viajar?
¿Cómo vivirá su vida sin poder cumplir ese anhelo?
¿Sin saciar esa "necesidad"?
Sí, viajar y demás experiencias que nos atraigan está bien intentar experimentarlas.
Pero nunca como un escape, una huída, una salvación de un presente que me ahoga, incomoda y quita la paz.
Mejor invertir el tiempo y recursos en sanar mi mente que ha dado lugar a que no esté en paz en mi propia casa, conmigo mismo, con los demás y con mi vida.
Con una mente sana y en equilibrio uno puede estar en paz en cualquier sitio, y ninguna experiencia que nos atraiga y no se dé, o no se de a nuestra manera nos va a quitar la paz.
Con una mente alterada jamás estaremos en paz en ningún sitio por más que viajemos al fin del mundo…
Así que observa tu presente. ¿Estás en paz en él o necesitas viajar?
Si hay “necesidad” tienes un gran problema…
Buen día, amigos.
Kriss
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