Hola gentes de este mundo, ¿qué tal estáis? ¿habéis sido buenos chic@s últimamente o se hace lo que se puede? Todo está bien, no hay motivo para preocuparse, hay que ocuparse que suena parecido pero es diferente.
Hoy voy a hablar sobre la espiritualidad acelerada, que en los últimos tiempos está en pleno auge, si me leéis sabéis que publico mucho, para seleccionar lo que publico tengo que leer a mucha gente y entre toda esa lectura encuentro de todo, cuando estoy de acuerdo y aprecio posibilidades de aprendizaje y ayuda lo suelo publicar, pero encuentro mucha información que no me gusta ni comparto, puede que sea importante pero yo no puedo ofrecer algo que a mí se me indigesta.
A veces leemos textos espirituales, o escuchamos ponencias sobre estos temas, o alguien nos dice que somos lo más de lo más y ya nos creemos personas diferentes, ya nos colgamos el cartel de persona espiritual de un día para otro y hasta miramos a otras personas con cierto distanciamiento porque siguen con sus ideas y actos de siempre, ya nos creemos superiores, los elegidos y todo ello con mucho disimulo pero estas realidades existen y mucho.
La espiritualidad de consumo está en pleno auge, y ofrece un extenso mercado que nos urge conocer o al menos saber que existe, para no ser víctima de engaños y estafas en nombre de la supuesta “espiritualidad”.
Ya se ha comentado muchas veces, pero voy a abundar un poco más en ello, y es que todos sin excepción somos espirituales, pero nuestra forma de entenderla, comprenderla y ejercerla es diferente en cada persona, porque todas las personas también somos diferentes, hasta el malvado es espiritual porque está en su nivel de progreso y en ese nivel tiene que aprender y superar lecciones que poco a poco le permitirán salir del oscurantismo embrutecedor en el que se encuentra.
Todos sin excepción somos hijos del Creador, y de acuerdo a las necesidades más urgentes de aprendizaje y capacitación de cada uno, se crea un programa de realización de vida con todos los escenarios, situaciones y posibles circunstancias y en todo ello están las asignaturas a aprender y superar que poco a poco nos permitirán ir ascendiendo en la escala del Ser y el Saber, pero nos debe quedar muy claro que todos somos “espirituales” en diferentes niveles de progreso moral y de conocimiento universal.
Según mis apreciaciones los cambios de un nivel al siguiente suelen ser lentos y se necesita trabajar duro en el auto-conocimiento y el estudio de las Leyes Universales empezando por la primera que es el AMOR, todo ello con ilusión y el deseo de bien hacia todo y todos, sin que medien intereses de protagonismo, auto-importancia y otros muchos motivos que en su mayoría pertenecen al egoísmo maquillado y disfrazado de espiritualidad.
Es espiritual toda persona que realiza su trabajo lo mejor que puede, aunque se trate de limpiar y ordenar su hogar, o trabajar el campo o cualquier otro oficio, en todo hay aprendizaje y capacitación, no encasillemos la espiritualidad en aquellas lecciones concretas y aquellas prácticas que nos ofertan, todo lo que se haga con Amor y cariño pertenece a lo espiritual, pero no olvidemos que todos los procesos llevan su tiempo y algunos de ellos se van cociendo a fuego lento y no vale el pretender acelerarlos, las prisas no interesan porque afectan a la calidad de los resultados.
Y termino diciendo que tengamos cuidado con lo que se nos oferta, si alguien nos dice que nos vende la capacidad de montar en bicicleta, está claro que es un timo, porque hay que desarrollarla y es asi como se crea, la espiritualidad es lo mismo, ni se compra ni se vende, es lo que pienso, saludos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario