(Viene de la 1ª parte) Todos los hábitos
y costumbres son muy significativos en nuestra vida, y también en la vida de
las personas más allegadas, porque entre otras muchas cosas somos educadores de
nuestros descendientes y ejemplo para las personas que nos observan, y nuestras
formas de comportamiento y resto de actuaciones de nuestra vida, es como una
enseñanza a nivel práctico que estamos vertiendo sobre los demás, y todas
aquellas personas que aún están formando su personalidad, y otras con escasas
capacidades de criterio propio, posiblemente copien nuestros modelos de actuación
y comportamiento.
Un
porcentaje muy elevado de muchas de las enfermedades que padecemos, son
producidas por hábitos y costumbres inadecuadas, y muchas de ellas corresponden
a modelos sociales establecidos, costumbres, tradiciones y muchos otros montajes
inventados por la sociedad de consumo y las grandes áreas comerciales para
fomentar el mercado, y que muchas de las
personas, a falta de criterio propio, o capacidad de análisis para saber que es
lo que necesitamos, o lo que nos permiten nuestras posibilidades, colocamos en orden
preferente dentro de nuestra escala de valores y prioridades, y empleamos parte
de nuestros recursos en adquirir lo que va servir para nuestro perjuicio y de
las personas que de nosotros dependen.
A la hora de
crear un hábito o costumbre, se hace imprescindible analizar las consecuencias
que nos va a acarrear a nosotros o a las personas de nuestro entorno, porque el
proceso de crearlo es similar tanto si es una buena costumbre como una mala,
con la gran diferencia de que si se trata de una buena costumbre nos aportará
beneficios y otros bienes, y si la costumbre o hábito es malo, nos aportará perturbaciones,
sufrimiento y dolor, y al final tendremos que luchar ferozmente para librarnos
de él.
La mayor
parte de las modas y vicios sociales, se fundamentan en la obediencia ciega, en
los complejos que nos obligan a establecer absurdas comparaciones, y a hacer lo
que otros nos dicen para sentirnos bien e importantes, aunque solo sea por un
momento, después que pasó el momento o la temporada, el supuesto entendido en
moda, le vuelven a pagar otra suma de dinero y el nos dice que lo que hemos
adquirido ya no se lleva, ahora es el color verde, o rojo, y si a ti te gusta
el blanco, vas fuera de onda, ya no eres güay, ni tan siquiera sabes lo que
eres, por eso hay que hacer lo que nos mandan, de esta forma, aunque en el
fondo estamos seguros de que nos comportamos como borregos, pero por lo menos vamos
a la moda que es lo importante (según el sistema).
Para todos y
cada uno de nosotros, lo más importante es nuestra vida con todo lo que la
conforma, y lo mejor para nuestra vida nos corresponde a nosotros el averiguar que
es, todo el que nos diga que es lo que necesitamos y lo que deberíamos de hacer
o adquirir, en realidad está trabajando para su propio beneficio, para bien de
su propia vida, o por lo menos para lo que él cree que le interesa, pero nosotros
solo somos el medio para que él consiga sus objetivos, somos el chivo
expiatorio, el borrego de turno y algún otro adjetivo más.
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