Podemos
querer todo lo que queremos, pero si no hacemos el trabajo interior que
se requiere para que seamos congruentes con nuestros deseos, perderemos
la oportunidad de ser un participante activo de nuestra evolución.
Muchas
personas con las que hablo me dicen que quieren una vida llena de paz,
amor y propósito, pero algunas no están dispuestas a tomar los pasos
diligentes y consistentes para crear esa vida.
Todos preferimos una solución rápida y externa.
Y digo "todos" porque yo misma he sido esa persona.
Recuerdo
que quería ser más saludable, y me metía al gimnasio, me compraba cosas
para adelgazar, pero no estar dispuesta a hacer el trabajo interno que
me llevara a esa parte de mí misma que quería adormecer mis emociones
con la comida y la pereza.
Recuerdo
que quería ser emprendedora, Coach y ayudar a muchas personas. Invertía
en cursos grandiosos y poderosos, pero no tomaba la acción valiente y
constante de exponerme a hacer este trabajo porque no quería enfrentarme
a la mentira más grande de mi ego que decía: ¿qué pasa si no soy
suficiente?
Recuerdo
querer con todo mi corazón una relación profunda y hermosa y leer todos
los libros sobre el tema y hacer todo tipo de rituales de
manifestación, pero no dejaba ir mis patrones negativos impulsados por
mi ego cuando se trataba de las relaciones.
Entonces, una vez escuché a alguien decir: "si no tienes lo que quieres es porque realmente no lo quieres".
Hmm…Eso se me ha quedado grabado. Pero, ¿cómo realmente queremos lo que queremos?
Si quisieras tener ayuda con esto, acaba de lanzar un reto de 28 días al cual he llamado 28 Días de Paz.
En estos 28 días participarás conjunto a otras personas valientes en un reto de paz.
¿Te apuntas?
No hay comentarios:
Publicar un comentario