jueves, 24 de abril de 2025

ANSIEDAD DE ALTO FUNCIONAMIENTO 1ª Parte (Por Emma Fernandez)

  La ansiedad es esa voz en tu cabeza que te dice: “Algo malo va a suceder”. Es un estado de activación y expectación debido a la sensación de que existe un peligro difuso pero inminente. A veces, la ansiedad es fácil de reconocer ya que genera ataques de pánico, te impide pensar con claridad, hace que te suden las manos y te provoca palpitaciones, pero no siempre es así. También existe la “ansiedad de alto funcionamiento”, un tipo de ansiedad que incluso puede ayudarte a ser más eficaz que la media pero que termina pasando una gran factura.
¿QUÉ ES LA ANSIEDAD DE ALTO FUNCIONAMIENTO?
La ansiedad de alto funcionamiento no es un trastorno clínico, pero los problemas que genera pueden llegar a ser crónicos y debilitantes. Las personas con ansiedad de alto funcionamiento experimentan muchos síntomas típicos de los trastornos de ansiedad, pero no cumplen con los criterios para un diagnóstico, aunque su calidad de vida puede verse significativamente afectada.
En otras palabras, la tensión y el estrés que experimentan no son lo suficientemente graves como para afectar sus vidas de manera obvia y observable. De hecho, las personas con ansiedad de alto funcionamiento tienden a mantenerla oculta y a menudo son percibidas como exitosas, capaces y fuertes pero en el interior deben lidiar con una gran ansiedad.
Este tipo de ansiedad se convierte en una especie de combustible que las mantiene activas y da la sensación de que les permite poder con todo, pero a la larga es un combustible erróneo ya que terminará pasándoles una gran factura, tanto a nivel psicológico como físico.
10 SIGNOS QUE REVELAN LA ANSIEDAD DE ALTO FUNCIONAMIENTO
1. Siempre estás preparado. En cualquier situación, tu mente siempre salta al peor escenario posible. Otras personas pueden ver la parte más positiva pero tú divisas automáticamente los problemas, riesgos y peligros. Como resultado, tomas todas las precauciones posibles para prepararte para esos escenarios. Las personas a tu alrededor te verán como alguien confiable y previsor, pero no sospechan que prepararse continuamente para los peores escenarios genera una ansiedad agotadora.
2. Necesitas asegurarte constantemente. Si sufres ansiedad de alto funcionamiento, tendrás la necesidad de comprobar las cosas varias veces, llegando a rayar incluso en la obsesión. Dado que siempre estás imaginando los peores escenarios, debes asegurarte de estar preparado para afrontarlos, por lo que más de una vez vuelves sobre tus pasos para cerciorarte de que todo está en orden. Obviamente, esa obsesión por el control te hace perder un tiempo y una energía preciosos.
3. Transmites una imagen de seguridad. La mayoría de las personas con ansiedad de alto funcionamiento no revelan cuan nerviosas se sienten, son expertas manteniendo su ansiedad en secreto. Es posible que hayan aprendido desde pequeños a reprimir las emociones y proyectar una imagen serena y estoica, por lo que llevan la procesión por dentro.
4. Ves el mundo de forma diferente. La ansiedad no está solo “en tu cabeza”. Un estudio realizado en el Instituto de Ciencia Weizmann en Israel descubrió que las personas ansiosas realmente perciben el mundo de manera diferente. En práctica, les cuesta más distinguir entre un estímulo seguro y una amenaza. Como resultado, suelen ver el mundo de manera más amenazante, lo cual exacerba su ansiedad. Continua en la 2ª parte.

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