La ansiedad es esa voz en tu cabeza que te dice: “Algo malo va a
suceder”. Es un estado de activación y expectación debido a la sensación
de que existe un peligro difuso pero inminente. A veces, la ansiedad es
fácil de reconocer ya que genera ataques de pánico, te impide pensar
con claridad, hace que te suden las manos y te provoca palpitaciones,
pero no siempre es así. También existe la “ansiedad de alto
funcionamiento”, un tipo de ansiedad que incluso puede ayudarte a ser
más eficaz que la media pero que termina pasando una gran factura.
¿QUÉ ES LA ANSIEDAD DE ALTO FUNCIONAMIENTO?
La ansiedad de alto funcionamiento no es un trastorno clínico, pero los
problemas que genera pueden llegar a ser crónicos y debilitantes. Las
personas con ansiedad de alto funcionamiento experimentan muchos
síntomas típicos de los trastornos de ansiedad, pero no cumplen con los
criterios para un diagnóstico, aunque su calidad de vida puede verse
significativamente afectada.
En otras palabras, la tensión y el
estrés que experimentan no son lo suficientemente graves como para
afectar sus vidas de manera obvia y observable. De hecho, las personas
con ansiedad de alto funcionamiento tienden a mantenerla oculta y a
menudo son percibidas como exitosas, capaces y fuertes pero en el
interior deben lidiar con una gran ansiedad.
Este tipo de
ansiedad se convierte en una especie de combustible que las mantiene
activas y da la sensación de que les permite poder con todo, pero a la
larga es un combustible erróneo ya que terminará pasándoles una gran
factura, tanto a nivel psicológico como físico.
10 SIGNOS QUE REVELAN LA ANSIEDAD DE ALTO FUNCIONAMIENTO
1. Siempre estás preparado. En cualquier situación, tu mente siempre
salta al peor escenario posible. Otras personas pueden ver la parte más
positiva pero tú divisas automáticamente los problemas, riesgos y
peligros. Como resultado, tomas todas las precauciones posibles para
prepararte para esos escenarios. Las personas a tu alrededor te verán
como alguien confiable y previsor, pero no sospechan que prepararse
continuamente para los peores escenarios genera una ansiedad agotadora.
2. Necesitas asegurarte constantemente. Si sufres ansiedad de alto
funcionamiento, tendrás la necesidad de comprobar las cosas varias
veces, llegando a rayar incluso en la obsesión. Dado que siempre estás
imaginando los peores escenarios, debes asegurarte de estar preparado
para afrontarlos, por lo que más de una vez vuelves sobre tus pasos para
cerciorarte de que todo está en orden. Obviamente, esa obsesión por el
control te hace perder un tiempo y una energía preciosos.
3.
Transmites una imagen de seguridad. La mayoría de las personas con
ansiedad de alto funcionamiento no revelan cuan nerviosas se sienten,
son expertas manteniendo su ansiedad en secreto. Es posible que hayan
aprendido desde pequeños a reprimir las emociones y proyectar una imagen
serena y estoica, por lo que llevan la procesión por dentro.
4.
Ves el mundo de forma diferente. La ansiedad no está solo “en tu
cabeza”. Un estudio realizado en el Instituto de Ciencia Weizmann en
Israel descubrió que las personas ansiosas realmente perciben el mundo
de manera diferente. En práctica, les cuesta más distinguir entre un
estímulo seguro y una amenaza. Como resultado, suelen ver el mundo de
manera más amenazante, lo cual exacerba su ansiedad. Continua en la 2ª parte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario