Pero terminada la celebración de la “semana santa” vuelven a sus vidas en las que el Dios y los santos no están incluidos, el “santo”, o la representación religiosa, al no formar parte de sus vidas y entorno íntimo, tiene que esperar a la próxima celebración cuando la costumbre, tradición o el compromiso social o religioso lo estipule, el devoto ya no existe.
Pero a veces sentía que tenía que congraciarme con lo divino y ofrecer una imagen religiosa, era como hacerle la “pelota” a Dios los santos, y también me importaba mucho la opinión de los demás, después que cumplía con el supuesto compromiso, ya me sentía como renovado y con los deberes hechos hasta otro año, y volvía a mis frentes en los que no había sitio ni lugar para Dios ni los santos, porque entre otras cosas no me apetecía su cercanía ni que presenciaran muchos de mis actos, y después de que la Vida me permitió ver y vivir otras realidades, he tenido que cambiar mi forma de pensar, sentir y actuar respecto a Dios, los santos y resto de lo divino.
En la actualidad me apetece y necesito que me acompañen de continuo porque creo y siento que son la parte más importante de todo cuanto yo soy o pueda llegar a ser, la propia Vida perdería todo sentido y utilidad en ausencia de lo divino.
Recuerdo mi infancia en la que necesitaba a mi madre y padre de continuo, ellos eran mi “todo”, hubiera sido el mayor de los pesares el que hubiese tenido que esperar a que llegara una fecha señalada por costumbre o tradición para poder sentir el calor, el cuido y la protección de mis padres, el sentir auténtico de las cosas y sobre las cosas, no tiene fecha ni momento señalado.
Pero la fruta sólo
cuando está madura cae del árbol, quiere decir que a todo y para todo llega su
momento, y si en este momento no sentimos la llamada, o la devoción, hagamos lo
que tenemos que hacer, dice el refrán que "no por mucho madrugar amanece mas temprano", nunca en mi vida
imaginaba que iba a sentirme tan reconciliado con lo divino, y el cambio se ha
ido produciendo tan despacio y natural que ni me he dado cuenta, no hay que
forzar las situaciones ni los procesos, solo hay que observar, comprender y actuar de la forma
mas sentida y auténtica, tanto para nosotros, como para el resto, y por hoy es todo,
saludos.
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