Siempre habrá personas descontentas contigo. Esto es algo que debes tener presente en todo momento. Por muy “bien” que trates de hacerlo, siempre aparecerá la persona insatisfecha, enojada, demandante, victimista, prejuiciosa… Cualquier cosa que hagas o digas le parecerá mal. Incluso una simple opinión bastará para que se sienta herida o proyecte en ti la sombra que aún no ha aprendido a reconocer en sí misma.
Es importante que aprendas a identificar a estas personas sin que te atrapen en su red de culpabilidades, “deberías” y victimismos. Sobre todo, ponte en alerta cuando, por cualquier nimiedad, te hagan responsable de sus estados emocionales. Esas personas deben aprender a gestionarse interiormente y a ocuparse de su vida, en lugar de proyectar en los demás sus conflictos internos. Si te consideras una persona “empática”, puedes ser presa fácil para ellas, perdiendo tu tiempo, tu paz e incluso tus recursos en tratar de dialogar o ayudarlas.
Aprende que el mundo no puede sostenerse en tus espaldas. Eres un ser humano, no la tabla de salvación de cualquiera. Tu exceso de empatía puede jugar en tu contra en estos casos. Hay personas que no merecen tu ayuda o tu atención. Simplemente, no puedes con todo. O no tienes ganas de ayudar. O el otro debe hacerse cargo de su vida y sus emociones. Y eso está bien. Baja tu nivel de culpabilidad y autoexigencia. Aprende a aceptar que habrá personas descontentas. Que no todo el mundo se sentirá a gusto en tu presencia. Vive tu vida. Permite que se aleje quien no esté en resonancia contigo. Mereces mucho más que ese tipo de relaciones en tu vida. Mereces amarte y descansar un poco más. Mereces que quien llegue a tu vida lo haga sin exigencias o deberías; sin proyectar en ti sus frustraciones, sus juicios o su irresponsabilidad. Así que suelta y sigue adelante. ¡No te fustigues más!
Javier López Alhambra
Almas Estelares - Javi López
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