miércoles, 27 de agosto de 2025

LA CUESTIÓN DE SER RICO O SER POBRE (Por José Miranda)

  Hola gentes, hoy me apetece publicar de nuevo este tema referente al título de ser rico o pobre, y que a mi parecer la cosa sigue sin estar clara, a veces parece una cosa y termina siendo otra, y el tema de la riqueza y pobreza son dos opuestos muy influyentes y determinantes en muchas personas, son muchos los pensamientos, sentimientos, emociones y acciones de todo tipo que vivimos los humanos en el empeño de conquistar el título de ser “ric@”. 

Pero como no podía ser de otra manera nos olvidamos de averiguar la realidad de lo que significa el ser rico o pobre, y emprendemos grandes luchas y desafíos con nosotros mismos, con nuestro prójimo y con las propias Leyes Universales, en la incesante búsqueda y conquista de algo que al parecer no conocemos ni sabemos donde se encuentra, porque yo entiendo que la riqueza expresa algo mas que la tenencia de bienes y otros valores terrenales, todos ellos caducos en el tiempo porque cuando nos toque partir hay que dejarlos aquí en manos de otras personas, y lo que considerábamos nuestras riquezas quedan en un mundo y nosotros hemos de partir para otro con las manos vacías.

Este tema me surgió porque en estos tiempos actuales muchas de las veces que pongo la televisión escucho nuevos casos de corrupción, es sorprendente y casi inconcebible que existan gentes con los niveles de conciencia y morales tan bajos, y sobre todo en personas que han cursado grandes niveles de estudios universitarios, a veces cambio de canal porque me produce malestar y hasta frustración el ver las astutas y rastreras estrategias que utilizan las altas esferas políticas, y otros organismos de poder social y económico, para saquear las arcas públicas y a todo el que se descuide con el mas absoluto descaro e impunidad, y todo esto, y lo que no se conoce, es llevado a cabo por personas, algunas de ellas con grandes sueldos, grandes patrimonios y fortunas y que desean o ansían ser aún mas “ricos”, lo mas “ricos” esperanzados en que dicha (imaginaria riqueza) les permitirá ser felices, que en definitiva, es lo que todos pretendemos.

La Naturaleza es muy generosa, y produce recursos para que todos pudiéramos contar con lo que necesitamos en el diario para vivir dignamente, el fallo está en el reparto, porque los que ostentan el poder se reparten entre unos pocos, lo que corresponde al pueblo, y el resultado es que unos cuantos tienen por mil, o diez mil, o cien mil, lo que necesitan, y a otros muchos no cuentan con lo imprescindible para la subsistencia, o los desahucian de sus casas, y los dejan en las calles con su familia al intemperie para que se les curta la piel, esto ha pasado aquí en mi querida España y aún esta pasando.

Toda aquella persona que utilizando el poder del cargo que ostenta, el ingenio y astutos procedimientos, se adueña de un recurso ajeno, y en muchos casos sin necesitarlo, y permitiendo que la, o las personas a las que debería de llegar ese recurso, sufran necesidades de primer orden, e incluso puedan llegar a enfermar y fallecer, pregunto: ¿Creéis que es una persona “rica”?, o mas bien “miserable” “indigna”, tóxica, infecciosa, y algún otro calificativo mas.

La auténtica riqueza no depende de tener mas de lo necesario en este mundo, en realidad son bellas y hermosas cualidades que posee nuestro Ser, adquiridas en el tiempo haciendo frente y resolviendo todas y cada una de las circunstancias y situaciones que la presenta el diario vivir mediante la práctica de la responsabilidad y el Amor fraterno sentido en el corazón y realizado mediante la práctica del mayor bien sin distinción ni discriminación.

La falta de conexión con nuestro Ser interior, (alma y espíritu) produce unas carencias y un sentimiento de vacío interior, y en cuanto no vamos prendiendo nuestra “lámpara interior” y con su luz encontrando un poquito de orientación espiritual, intentamos rellenar ese vació con títulos, riquezas materiales, placeres, poder, fama, y muchas otras cosas que pertenecen a lo caduco, todo quedará atrás en el tiempo al pasar de etapa o al encuentro con la muerte.

Después nos espera la “eternidad” para saborear los frutos cosechados, y rendir cuentas con las Leyes de Acción y Consecuencias, o de Causa y Efecto, o del Karma, se trata de lo mismo con distinto nombre, y podemos estar muy seguros de que teniendo como base la Justicia y Misericordia Divina actúan de forma implacable e impecable, y algo maravilloso es que no prescriben con el paso del tiempo, todos sin excepción pagaremos lo que debamos y cobraremos lo que nos deben todas nuestras facturas psicológicas, afectivas y espirituales. Saludos.

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