sábado, 25 de octubre de 2025

LA CICATRIZ MENTAL (Por Angeles Calatayud)

 

Tengo un amigo con el que suelo encontrarme a menudo cuando salgo a pasear.
Es un señor mayor, calculo de más de ochenta años. Va con sus dos perros, su bastón, su radio y a veces un libro. Se suele sentar a tomar el sol bajo la fresca arboleda o recrear la mirada en la infinita playa que tenemos en nuestro pueblo.
Hace unos días me lo encontré de nuevo. Me paré a saludarlo, se que le gusta que charlemos y aunque ese día yo estaba corriendo con Luna, decidí darle un poco de compañía.
Le hice ver lo maravilloso que estaba el día y lo bien que lo veía allí disfrutando del sol, de la arboleda, de la fresca brisa y la compañía de sus perros.
-!Qué bien te veo! -le dije-
-¿Bien? ¿Tú crees? Bien tú que puedes ir corriendo de aquí para allá.
-Bueno, cada cosa y edad tiene sus momentos. Yo te veo muy bien, ¿no?
Inmediatamente me hizo una lista de todos los achaques de su cuerpo. Incluso se subió la camisa y me enseñó varias cicatrices en su abdomen, también en sus rodillas y me habló de su operación de próstata junto con más cosas que ahora no recuerdo…
Lo escuché atenta-mente sin responderle pues estaba sacando su energía mental negativa consecuente de sus males…
Reflexioné un rato y luego le dije:
-¿Sabes? ¡Pues yo quiero ser como tú!
-¿Como yo? ¡Estás loco Kriss!
-¡Sí, como tú! Ojalá a tu edad y a pesar de todo lo que me has contado y padecido pudiera estar aquí como estás tú, con tus perros, libros, con la suficiente salud física y mental para disfrutar de este paraíso en el que vivimos.
Vienes solo, aún conduces tu automóvil, eres autosuficiente, tienes tiempo, recursos, una mujer que te quiere, tus perros que te adoran y muchas cosas más. ¿No valoras nada de eso? ¿Por qué te fijas en lo que crees que te falta y no agradece lo que tienes? Tal vez no estés como te gustaría pero "estás" y eso es lo importante.
Mi amigo se olvidó de enseñarme la más grave de sus cicatrices, la "mental", la del victimismo, la del "pobre de mí" que es consecuencia de una grave enfermedad: la de nuestra mente y su ego que sólo nos hace ver lo que nos falta y no ser conscientes de todo lo bueno que tenemos y disponemos.
Simple-mente con estar vivo las posibilidades están ahí… Parece que no nos damos cuenta de que eso es lo único importante.
Tal vez nuestra vida no sea de la manera que esa voz en nuestra cabeza quiere pero tampoco es tan mala como lo creemos, simple-mente tenemos que compararla con cualquier enfermo terminal, un parapléjco o un habitante de cualquier país en guerra y del que no puedas escapar, por poner unos simples ejemplos…
No, mi amigo, estaba en el "lado oscuro" de su mente, atrapado por su ego que le hacía sentirse víctima de la vida y le impedía ser consciente de todo lo maravilloso que aún tenía y podía disfrutar.
Todas nuestras necesidades y carencias surgen de creer que algo nos falta, de esa voz en nuestra cabeza que nunca está conforme, que siempre quiere más y que no valora todo lo que ya tiene.
Seguí un rato hablando con mi amigo tratando de que apreciara y valorase todo lo bueno que la vida aún le ofrecía.
Final-mente pareció comprenderlo y empezó a tomar consciencia.
-Es cierto Kriss. No estoy tan bien como me gustaría pero sí mucho mejor de como creía estar. Gracias por hacérmelo ver.
-De nada. Me alegro haberte sido útil.
Seguí corriendo con Luna. Tampoco tengo la energía ni las fuerzas de antes pero sigo corriendo al ritmo que puedo y me apetece, no lucho contra la edad ni las circunstancias sino que trato de adaptarme a ellas y sacarle el mejor partido.
Un día seguro que ya no podré correr, entonces andaré y luego tal vez solo pueda estar sentado y en cada momento agradeceré lo que tenga y daré también gracias por todo lo que tuve y pude disfrutar.
Kriss.

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