Con
las constantes modificaciones que observamos en nuestro planeta en los
días de hoy y con las informaciones ya facilitadas por la
espiritualidad, hay espacio para la reflexión sobre el futuro de la
humanidad en la Tierra. Una discusión de este tipo nos parece
importante, teniendo en cuenta la necesidad de la práctica de la
reflexión en nuestra vida para poder seguir en esta jornada de la mejor
manera posible, evitando sufrimientos innecesarios y contemplando la
felicidad que la vida nos puede ofrecer.
Ya
en el tiempo de la codificación, los amigos espirituales de los planos
mayores responsables de la misión, “Tierra Regenerada”, nos informan de
la decisión Divina de promover la evolución de la Tierra como planeta
Expiatorio a Regenerado. Eso implica, evidentemente, una condición más
feliz de vida para la humanidad futura. Como el propio término dice,
expiación implica la necesidad de reencarnaciones reparadoras de los
errores cometidos en vidas anteriores y, en consecuencia, el sufrimiento
se encuentra presente fuertemente en ese sistema de vida. Regeneración
significa un paso adelante en la escala evolutiva; una fase de
transición rumbo a la felicidad eterna. Regenerar demuestra el
arrepentimiento y la recuperación de muchos errores con el
establecimiento de la armonía evolutiva y por tanto, un estado más feliz
de vida individual y comunitaria.
En
esa importante misión, el plano espiritual nos informó que Brasil fue
el país escogido como polo centralizador del movimiento de
transformación. El proyecto Tierra regenerada, ciertamente implica
etapas debidamente planeadas con la participación de personas actuando
en todas las áreas del conocimiento humano y en todos los puntos del
planeta, así como en los otros planos espirituales. Todo está coordinado
por la Espiritualidad Mayor, responsable del desarrollo de la vida en
la Tierra en relación con el Universo.
Mucha
gente todavía no tiene acceso a esas informaciones o no se las creen y
observa al mundo como decadente. Muchos creen en la destrucción drástica
del planeta y en la selección Divina de la humanidad entre el cielo y
el infierno. Teniendo en cuenta la complejidad de la vida en el planeta,
con billones de espíritus encarnados y otros tantos en planos
espirituales próximos, cada uno con su individualidad innata y Libre
albedrío, vemos aún mucho desorden, sufrimientos, injusticias, etc.
¿Pero dónde están las evidencias del proyecto Tierra Regenerada?
La
primera de ellas la vamos a encontrar en el propio Evangelio, donde
Jesucristo nos garantiza que Dios Padre nos enviará, en el momento
adecuado, el Consolador y con él a los ángeles santos.
Así, una pléyade enorme de espíritus superiores trabajarán en este proyecto.
Un
proyecto de esta naturaleza no podría realizarse de una hora para otra
sin implicaciones serias en la estructura del planeta y en la armonía
del Universo. Y por tanto, es de esperar que esto se produzca
gradualmente, dentro de las condiciones naturales del planeta. Pero
también hay que pensar en un proyecto no muy lento, debido a los
marcados efectos de destrucción de la naturaleza provocados por hombres
sin visión de la colectividad y también por la necesidad evolutiva más
rápida de aquellos que aman a la Tierra.
Con
esa visión, el proyecto básico consistiría en una selección de los
espíritus reencarnantes en el planeta. El consentimiento para la
reencarnación de solamente espíritus con niveles de evolución apropiados
a Tierra regenerada y de espíritus misioneros más elevados, propiciará
cambios radicales en beneficio de todos, pero infelizmente a costas de
grandes sufrimientos, lo que no es motivo de desagrado para muchos que
comprenden el gran valor de estos desafíos para la evolución espiritual.
En este caso, debemos observar el buen desarrollo espiritual en
adultos, jóvenes y principalmente en las criaturas de hoy. Pero no puede
haber una regla fija establecida para todos y hay muchas excepciones
por motivos diversos. Continua en la 2ª parte.
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