Reflexiones mañaneras
“Luces y sombras”
-“Cuando no hay “certeza”, uno siempre encontrará sus razones para decidir lo que creer y hacer”-
Eso fue lo que le dije a una amiga ayer.
De nuevo -y no eran pocas- el comportamiento de su pareja había “tocado” su herida de la desconfianza/traición.
Hablamos durante largo rato.
Pasó de la más dura afirmación de que "no podía seguir así y que todo había terminado", para más tarde relativizar y hasta justificar sus actos.
Un auténtico torbellino emocional, frecuente en esas relaciones donde temes romper y quedarte sola, pero por otro lado tu pareja no te genera la confianza suficiente.
Como solemos decir por aquí:
“Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio. Contigo porque me matas, y sin tí porque me muero”.
Una y otra vez me preguntaba insistente-mente mi opinión sobre los hechos.
Y yo le contestaba reiterada-mente que la única verdad la sabía él.
Ella, debido a su profundísima herida no sanada de una traición anterior, necesita de un grado de “certeza y apego seguro” que su pareja ni le da ni se lo quiere dar, pues ya tiene de sobra esa información sobre ella y su sensibilidad al respecto, y no hace demasiado por evitarle situaciones generadoras de dudas.
En realidad nadie sabe con certeza lo que habita en la mente de nuestra pareja -y muchas veces ni siquiera en la propia-.
Siendo la vara de medir aquello de “no me creo lo que me cuentas/prometes, y observo lo que haces”.
En su relación, como en casi todas, hay “luces y sombras” y falta de certeza.
Así que, si ella decide seguir siempre encontrará las “luces” para ello.
Y si no, encontrará las “sombras” suficientes para romper la relación.
Se trata de decidir “lo que creer”.
Pero como no lo tiene ni por asomo “claro”, se dedica a pedir opinión a las personas de su confianza, haciendo caso obvia-mente, a las que le acercan a la postura que más valora, que en su caso es la de seguir a pesar de todo.
Yo, desde el principio de su relación y de empezar a oír sus quejas, le dije: “Has escogido mal”.
Una mujer como tú, con esa herida tan profunda necesita la compañía de un hombre “transparente al máximo” y que te inspire la confianza suficiente para volver a confiar, y no uno que te ahonde más la herida.
Eso, y trabajar ella en sanar su herida, pues es tan profunda que, aunque se relacionase con el mismísimo Dios, dudaría de él.
Resumiendo: Frente a la falta de certeza uno siempre encontrará sus justificaciones para seguir o terminar.
Y siempre lo hará en función de lo que más tema perder.
En el caso de mi amiga, le horroriza estar de nuevo sola y que, si lo abandona puede que ya no encuentre a nadie que la elija (falta de autoestima brutal).
Así que volverá con él, mostrándole que sus acciones no tienen apenas consecuencias (sumisa), con lo cuál él jamás variará su comportamiento.
Recuerden que en una relación desequilibrada y con inmadurez emocional por ambas partes -como es el caso- la posición de poder siempre la tiene quien menos necesita del otro…
Y toda relación en la que uno tenga excesiva dependencia tomará el rol de sumiso, y el otro el de dominante.
Le llaman relaciones "Verticales": Uno arriba y otro abajo...
Pregunto: ¿Quién quiere una relación así?
Pues todas aquellas personas que valoran el conflicto y no la paz.
Las que de forma inconsciente valoran mucho más las sombras que las luces, pues a pesar de ellas deciden seguir ahí…
Buen día, amigos.
Kriss
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