miércoles, 31 de diciembre de 2025

BALANCE DE FIN DE AÑO (Por Cristobal Martinez)

 

Reflexiones mañaneras
“Balance de fin de año: Lo que hay es lo que es”.
Mayor-mente nuestras pérdidas de paz surgen de observar lo que en cada momento sucede y juzgarlo a través de nuestra escala de valores.
Es el contínuo choque entre lo que ocurre y nuestras idealizaciones lo que nos amarga la vida.
“Esto no debería ser así”, sería el resumen.
Una falta de paz además muy, muy acrecentada por la decisión de mantener en nuestra mente el concepto de un Dios, un Creador, un Universo, o como cada uno quiera llamarlo, “amoroso, supuesta-mente benévolo, que debería mirar por nuestro bien propio y común, etc, etc, etcétera”.
Es entonces que estalla la guerra mental resultante de la disonancia cognitiva entre dos sistemas de pensamientos opuestos y excluyentes.
Pues lo que ocurre la mayoría de las veces es contrario a esa creencia en un “Dios amoroso”, por mucho que lo queramos justificar y nos inventemos para ello todo tipo de argucias mentales:
-Todo obra por un bien mayor.
-Todo es para nuestro aprendizaje y evolución.
-Dios tiene sus razones.
Etc.
Es curioso cómo a ese supuesto Dios se le “permite” todo, pero en nuestras vidas actuamos de forma muy diferente, ya que si tenemos que enseñar o ayudar solemos hacerlo amorosa y paciente-mente, intentando evitar sufrimiento ajeno.
¿No es cierto?
Nuestra naturaleza humana es por tanto contraria al sufrimiento, pero a la “Divina” le encanta.
Observen lo que cada día va sucediendo segundo a segundo, ¿acaso no es mayoritaria-mente sufrimiento y dolor?
¿Y acaso también no se ve incrementada por nuestra cabezonería de mantener la creencia en ese Dios "amoroso" por encima de todo?
Sin embargo, cuando abandonas esa creencia lo que va ocurriendo es lo esperable:
"Solo es cuestión de tiempo que la desgracia venga, así que lo mejor es estar preparados mental-mente".
Olviden a ese Dios “amoroso”.
El escenario demuestra una y otra vez que no existe.
“Acepten que lo que hay es lo que es”.
No nos gusta, claro que no.
Cualquiera de nosotros, si estuviera en nuestras manos, haríamos las cosas mucho mejor.
Por eso deberíamos tomar nuestro propio poder creador en lo que a nuestra responsabilidad se refiere.
Seamos ese Dios “amoroso” que nos gustaría tener y apliquémoslo a nuestras vidas.
Olviden al de “ahí arriba”, olviden de que “por portarnos bien, él nos va a tratar bien”.
“Encuentren la paz por aceptar que lo que hay es lo que es, y por hacer en cada momento lo que crean correcto”.
No se engañen, el de “arriba” es indiferente a lo que hagamos.
Es como un animal salvaje, imposible de domesticar y que por mucho y bien que nos portemos, tarde o temprano acabará con nosotros.
Hay mucha más paz, por lo menos para mí, en aceptar que lo “que hay es lo que es” que negar la realidad.
Prefiero mil veces una verdad dolorosa que miles de mentiras piadosas.
Este está siendo mi aprendizaje.
Tal vez sea difícil de entender por los que aún se niegan a aceptar la realidad.
Como una vez escuché: “Sufrirán hasta que se cansen y sean capaces de soltar todas las idealizaciones”
Lo que hay es lo que es…
Buen día, amigos.
Kriss

No hay comentarios:

Publicar un comentario