Solo
tú sabes lo que te ha costado llegar hasta aquí. Los momentos de
angustia. Las lágrimas derramadas. Los gritos de dolor. Las noches de
soledad e incomprensión... Solo tú conoces los caminos pedregosos que
han recorrido tus zapatos, las montañas que has escalado y las vallas
que has cruzado... Solo tú sabes de tus condicionamientos, de todo
aquello que estás tratando de hacer consciente en esta vida, de todas
esas pruebas diarias que nadie ve y que, paso a paso, tratas de superar
con la mayor fuerza y tesón posibles. Por todo ello, hoy solo quiero
decirte (y recordarte) que eres admirable, y que cualquier persona se
sentiría orgullosa de ti si pudiese verte por dentro y ponerse en tu
lugar. Que no te quepa duda de que te aguardan cosas bellas, cosas
grandes, cosas magníficas. Cosas que ni siquiera imaginas ahora mismo...
¿La condición? Que sigas adelante. Que sigas caminando y amando el
camino, aunque a veces las ganas de caminar parezcan esfumarse... Que el
amor por ti supere al miedo y que, finalmente, te convenzas de que no
necesitas hacer nada "especial".
Tú, por naturaleza, YA ERES ESPECIAL. Prométete que nunca (NUNCA) lo volverás a olvidar.
Javier López
No hay comentarios:
Publicar un comentario